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  Camino de Samarkanda nos esperan dos días de exótica soledad y belleza, dormiremos en un campo de yurtas en mitad del desierto. Por el camino nos encontraremos con antiguos aljibes para las caravanas de comerciantes, curiosos petroglifo de mas de 4000 años y hasta un oasis, Nurata, esta ciudad fue ciudad fundada por Alejandro Magno en el 327 a.de J.C. y sobrevive gracias a su manantial con poderes curativos.

Hay una docena de ellas, un edificio humilde que sirve de comedor y un par de sufás, una especie de gran cama de madera en cuyo centro hay una mesita. Están protegidas por unas telas a modo de toldos y allí pasamos la tarde, esperando a que refresque. Apenas se puede respirar, el aire es tan seco que a pesar de las altas temperaturas no transpiramos, hace viento y el aire está cargado de partículas de arena del desierto. En uno de los sofás, nuestro conductor y el encargado de las yurtas juegan a nardi, un juego típico muy parecido al backgammon inglés al que son muy aficionados, nosotros en el otro sufá, leemos y descansamos mientras tomamos te con terrones de algo dulce parecido al azúcar. Al anochecer bajo las estrellas cenamos y un músico local nos visita para agradarnos con una muestra de la música tradicional local. Por la noche la yurta está fresca, tenemos que taparnos con mantas! Las yurtas están recubiertas en paredes, suelos techos y exterior por telas confeccionadas de pelo de camello que mantienen lejos a los escorpiones que no se pueden desplazar por ellas.

Después del desayuno vamos al lago Aydar, nos damos un baño en este maravilloso lago en estado salvaje que es solo para nosotros, antes de volver al desierto a seguir nuestro camino por horrible carretera con muchos peculiares vehiculos rurales



Acceso al campamento de Yurtas, está a 10 kilómetros del lago Aydar. A mitad de camino entre Bukhara y Samarkanda, desviándonos hacia el norte unos 100 kilómetros



Puede que tarde unos segundos en cargar, espera un poquito, merece la pena





En la carretera que une Bukhara y Samarkanda nos encontramos con este aljibe, Malik Sardoba, con recipientes redondos y cúpulas de ladrillo. Este aljibe se constuyó en el siglo XII y se encontraban en mitad de las rutas por el desierto para que los viajeros y comerciantes tuvieran asentamientos y lugares de descanso. Los aljibes se llenaban con nieve fundida, lluvia, y agua de río o aguas subterráneas.

Detalles del interior



Al borde de la carretera nos encontramos con un antiguo camión sovietico

Funciona a gas

Detalle del manómetro

Nos adentramos en el desierto, no hay nada alrededor

Algún poste eléctrico vemos

Y alguna casa solitaria al borde la carretera

Nuestro chofer nos indica si queremos parar a sacar alguna foto a algo que no le hemos entendido, y le decimos que si , asi salimos de la monotonia de viajar por el desierto. Nos señala a estas piedras

Son unos petroglifos, unos grabados en las rocas

Ya en casa mirando en google, y resulta que son los petroglifos del desfiladero Sarmysh Sayh ay más de 4000. La mayoría de las imágenes tienen entre 6 y 4 mil años, las más antiguas de ellas tienen más de 10.000 años. Una parte de las imágenes está grabada en las rocas, algunas están pintadas con tinte especial que la gente primitiva hacía de ocre.Se pueden encontrar las escenas de caza y escenas rituales sagradas, así como las imágenes sueltas de la gente y animales



Había bonitas imágenes, creo que podíamos haber dedicado un poco de mas tiempo al lugar , pero como estábamos sufriendo del estomago, decidimos seguir adelante

Durante nuestro recorrido vemos muchas cabras y ovejas, para preparar luego cocinar el Plov. Pero no sé como se alimentan los animales en este desierto.

Otra de las sorpresas que nos encontramos en el camino fue la ciudad de Nurata, un oasis en medio del desierto. Los historiadores relacionan la fundación de la ciudad con la fortaleza Nur (en la traducción - "rayo", "rayo de luz"), construida aquí por Alejandro Magno en el siglo IV aC.
Segun cuenta una leyenda, un meteorito que cayó aquí y formó una fuente de agua curativa. Más tarde, alrededor del manantial se construyó la mezquita Juma. El agua del manantial se considera sagrada. Su temperatura siempre es de 19,5 grados centígrados. Los expertos que han estudiado la composición del agua, han encontrado en ella muchos micro elementos útiles - yodo, plata y bromo. Ellos tienen un efecto beneficioso sobre la salud humana, fortalecen su sistema nervioso y proporcionan un efecto curativo general en todo el cuerpo. En la fuente hay peces sin escamas - marinca. Ellos, así como el agua del manantial, se consideran sagrados, por eso no se puede pescar y comerlos.

Todo los dias vimos alguna boda, camino a las yurtas no nos imaginábamos que fuésemos a encontrar una

Los novios

Restos de la fortaleza

Vista de la mezquita y el complejo Chashma

Nurata es un oasis en el desierto, gracias a las aguas del manantial se pudo crear esta cidudad



Por el camino nos encontramos con pequeños vehículos con grandes cargas

Llegamos al campamento de yurtas

Aquí dormiremos

La yurta por dentro, con gordos edredones para la fria noche y alfombras por el suelo. Estamos seguros de escorpiones y alacranes ya que no saben caminar encima de las alfombras

El techo

Como hace mucho calor dentro de la yurta descansamos y leemos algo en esta especie de gran cama de madera

Luego nos espera la guirigada del viaje, el paseo en camello

Romance a la vista

Que cara de pillo

Después del paseo nos disfrutamos del atardecer











Al día siguiente, tras una rica rica cena, tuvimos la oportunidad de ver un espectáculo de canto uzbeko bajo las estrellas, nos acercamos al cercano lago de Aydar





Es casi inimaginable que al lado del desierto nos encontremos con este lago 4000 km2

Alguien escribió un mensaje en la botella, pero nadie lo abrió



Camino a Samarkanda nos encontramos con altas montañas

También todo tipo de vehículos rurales









A la entrada de la misma Samarkanda, vemos como transportan la carne, en fin....


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