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El Monasterio de Bachkovo y la Fortaleza Asenova se pueden visitar cómodamente en una escapada de mañana desde Plovdiv.

Están en un entorno natural privilegiado al que hoy en día se puede acceder cómodamente en coche. Nos preguntamos cómo llegaban en aquellos tiempos los monjes y viajeros que pasaba por allí, son lugares bastante alejados para ir a caballo y no digamos a pie. El Monasterio tiene un aire de seriedad, no parece que guste demasiado que los turistas interrumpamos la rutina de los monjes que habitan en el mismo. Visitamos un pequeño museo dentro del monasterio que tiene miniaturas de inspiración religiosa de gran valor artístico. Entre las pinturas del monasterio nos llaman la atención las escenas que advierten de castigos y de la necesidad de ir por el camino correcto en esta vida.

La visita a la Fortaleza es muy agradable, las vistas a montañas habitadas por árboles son visibles desde cualquier perspectiva.





Plovdiv es una de las ciudades más antiguas de Europa, su origen se remonta al siglo IV a.C. Se le llama también la ciudad de las siete colinas que recogen el testimonio de su historia por la que han dejado huella macedonios, tracios, persas, griegos, romanos, godos, bizantinos y otomanos que se sintieron atraídos por este entorno regado por el rio Maritsa.

Su patrimonio incluye uno de los anfiteatros romanos mejor conservados, las mejores vistas las ofrece un pequeño kiosko con terracita chill out. Este anfiteatro se encuentra en parte antigua de la ciudad que nos hace trasladarnos al pasado en un recorrido lleno de interés histórico y estético al atravesar sus calles adoquinadas donde podemos encontrar iglesias y casas delicadamente pintadas.

Plovdiv tiene una agradable parte moderna que se extiende hasta convertirla en la segunda ciudad más grande de Bulgaria, ciudad elegida como Capital Europea de la Cultura del año 2019.





Esta jornada transcurre en el corazón de Bulgaria donde podemos ver una valiosa representación de lo que se puede encontrar en este país. Así nos encontramos con tumbas y ruinas tracias, pasamos por el valle de las Rosas, visitamos una de las iglesias más bonitas y llamativas del país, la iglesia de Shipka, visitamos algunas de sus montañas en un día gélido y nevado en plena primavera y nos acercamos hasta lo que fue un edificio de encuentro de los comunistas tras la caída del régimen, tan secreto que no aparece en las guías convencionales aunque muchos ya sabemos de su existencia.

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