Iglesias Pintadas de Bucovina

INTRO


Bucovina y sus iglesias pintadas es otro de los puntos fuertes de una visita por Rumania. Esta zona del noreste del país, ya muy cerca de las fronteras con Ucrania y Moldavia, es conocida por su arquitectura eclesiástica pero no es la más visitada con lo que fue un placer para nosotros disfrutar de todo su encanto y esencia.

El patrimonio cultural, religioso y arquitectónico de Bucovina es impresionante, y constituye otra de las sorpresas de este país tan generoso para el visitante. Aquí encontramos la mayor concentración de monasterios decorados con pinturas en el mundo. Estos monasterios fueron construidos en la época de lucha frente a los invasores turcos y poco después fueron convertidos en auténticas biblias ilustradas. Las pinturas de los monasterios sorprenden por dentro y por fuera, son frescos de los siglos XV y XVI principalmente.

Merece también mención la naturaleza de la zona, un buen ejemplo de cómo el camino puede ser tan interesante como el destino en sí. El Lac Rosu (Lago Rojo) y la garganta de la Garganta Bicaz, en la ruta que tomamos, bien merecen la visita, a su paso por la bonita ruta de carretera que nos lleva a Bucovina.


INTRO


Sighiosara es una de las ciudades medievales más bonitas y mejor conservadas de Europa y fué incluida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1999. Delimitada por torres, bastiones y murallas y surcada por callejuelas de casas pintadas de vivos colores e iglesias medievales es otro de los puntos imprescindibles en Transilvania. Pasear por las calles de la bien preservada ciudad nos traslada en el tiempo y si aún se quiere disfrutar más del ambiente medieval, a finales de julio se celebra cada año el Festival Medieval de Sighisoara donde se podrán ver luchas entre caballeros, la música de la época, actuaciones de trovadores, bufones y saltimbanquis y degustaciones de gastronomía, entre otros.

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