Costa Dalmata Sibenik Zadar Primosten

INTRO


Dividimos nuestro recurrido por la costa dálmata en dos partes, y aquí va la primera de esa interesante y agradable visita, que incluye Zadar, Sibenik y Primosten.
Nos apetecía mucho pasar por Zadar, donde nos encontramos calles repletas de ruinas romanas y de patrimonio perteneciente a la república veneciana en nuestro camino a lo que nos había atraído de esta cuidad antes de este viaje; su órgano cuyo instrumentista es el mismo mar movido por el viento cuando choca con el cemento del que está construido.
Sibenik es otra de las ciudades que miran al adriático y donde recomendamos pasear desde la magnífica plaza, parando a visitar su catedral, hasta la fortaleza, callejeando por las antiguas calles de la ciudad vieja.
Por último, Primosten, una de esas islas pobladas por fortaleza, calles y paseos junto al mar que comienzan a parecernos familiares. Desde aquí el agua que la bordea se ve transparente, parece que nos invitara a que nos refrescáramos en su costa rocosa, carente de arena. Algunos se atreven a tirarse desde zonas peligrosas, seguramente hipnotizados por la belleza del sitio y el intenso calor del sol.

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