Uplistsikhe: guía completa de la ciudad cueva milenaria en Georgia

Uplistsikhe, que significa “Fortaleza del Señor“, es una antigua ciudad cueva excavada en la roca ubicada en Georgia, una de las más antiguas y emblemáticas del Caúcaso. Con más de tres milenios de historia, este asentamiento troglodita fue un destacado centro político y espiritual desde la Edad del Hierro hasta la Edad Media. Destaca por su arquitectura única, que combina templos, viviendas, teatros y almacenes tallados directamente en la roca, conformando un complejo histórico fascinante que revela cómo era la vida de las civilizaciones que la habitaron. Situada sobre una colina con vistas panorámicas al río Mtkvari, Uplistsikhe también desempeñó un papel clave en la Ruta de la Seda, conectando pueblos y tradiciones a lo largo de los siglos.
Tanto Uplistsikhe como Vardzia, dos de los enclaves rupestres más fascinantes de Georgia, comparten no solo su origen excavado en la roca, sino también su íntima relación con el río Mtkvari. Situadas en distintos tramos de su curso, ambas ciudades trogloditas se desarrollaron estratégicamente a orillas de este eje natural, que proporcionaba recursos.

Indice del artículo
Historia de Uplistsikhe: la Fortaleza del Señor
No fue hasta 1957 cuando unos arqueólogos, durante una excavación en la zona, descubrieron este yacimiento troglodita con más de tres milenios de historia. Durante el periodo precristiano fue un destacado santuario pagano, con templos dedicados al culto al sol. La ciudad fue excavada directamente en la roca arenisca y llegó a contar con una compleja red urbana que incluía templos, salas ceremoniales, viviendas, bodegas, almacenes, mercados, un teatro y sistemas de canales subterráneos, todo ello conectado por estrechos pasadizos y calles talladas a mano. Su ubicación estratégica en la ruta comercial que enlazaba Europa con Asia favoreció su crecimiento y prosperidad, convirtiéndola en un importante centro cultural y económico de la región caucásica.
El declive de Uplistsikhe comenzó tras la adopción del cristianismo como religión oficial de Georgia en el siglo IV d.C., momento en el que las ciudades de Mtskheta y, posteriormente, Tblisi asumieron el papel político y religioso que antes ostentaban. Aun así, la ciudad continuó habitada durante varios siglos y fue adaptándose a los nuevos tiempos: sobre los antiguos templos paganos se construyeron iglesias. Sin embargo, en el siglo XIII, la invasión mongola provocó su saqueo y destrucción, marcando el inicio de su abandono definitivo.

Consejos prácticos para visitar Uplistsikhe
Algunos conceptos importantes para preparar la visita a Uplistsikhe.
Como llegar a Uplistsikhe
Uplistsikhe se encuentra a unos 100 km de Tbilisi y el trayecto dura aproximadamente una hora y media. Puede resultar demasiado tiempo para ir y volver en el día únicamente para visitar Uplistsikhe y Gori, aunque existen diferentes excursiones organizadas que lo hacen. También es posible llegar por libre en minibús (marshrutka) desde Tbilisi hasta Gori y, desde allí, tomar otra marshrutka que lleva directamente al yacimiento.
En nuestra opinión, la mejor opción es aprovechar la visita como parte de un recorrido más amplio. Nosotros, por ejemplo, paramos aquí cuando salimos de Tbilisi rumbo a Svaneti, haciendo noche en Kutaisi. También es una excelente parada si se viene de explorar los balnearios abandonados de Tskaltubo.
Horario y precio de entradas de Uplistsikhe
Precio entradas: 15 GEL
Precio cata vinos: 5 GEL
Horario: 10.00 – 19:00 en verano al menos
Guía: Opción de contratar guía y audioguía
Consejos para la visita a Uplistsikhe
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En verano hace mucho calor, evita las horas centrales del día.
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Usa protección solar y lleva suficiente agua.
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Lleva calzado cómodo con suela antideslizante.
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En el interior de la iglesia rupestre se requiere vestimenta respetuosa:
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Hombres: pantalones largos.
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Mujeres: falda larga o pañuelo para cubrirse la cabeza.
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- Visita no apta para personas con movilidad reducida.
Recorrido por las cuevas y salas de Uplistsikhe
Llegamos a Uplistsikhe a mediodía, cuando el sol caía implacable y el calor era sofocante. El ambiente no invitaba precisamente a caminar, pero el lugar prometía tanto que merecía la pena seguir adelante. Tras comprar rápidamente las entradas, nos adentramos en el recinto a través de un túnel excavado en la propia piedra. Este pasadizo, que en la antigüedad servía para despistar o huir durante los asedios enemigos, marca hoy el inicio del recorrido. Actualmente, una escalera metálica facilita el acceso. Antiguamente, el recinto contaba con cuatro entradas diferentes, cada una orientada hacia uno de los cuatro puntos cardinales.

Al salir del túnel nos encontramos sobre una enorme roca salpicada de restos de antiguas construcciones que probablemente fueron viviendas, hoy muy erosionadas por el viento y el agua. A nuestro alrededor se distinguían también los vestigios de calles y escaleras que ascendían hacia la parte más alta del yacimiento. Caminaremos con cuidado, ya que en esta parte la ruta a seguir no es clara.

La primera construcción importante que encontramos es el “Gran Salón”, también conocido como el salón artesonado. Su techo simula un artesonado con formas octogonales que recuerdan a las vigas de madera de la arquitectura tradicional.
Este salón era el corazón ceremonial de la ciudad, donde se celebraban reuniones relevantes, recepciones de dignatarios y actos públicos. La luz que se filtra por pequeñas aberturas resalta la textura de la roca y los detalles del artesonado.

Viaja Seguro
El Salón de la Reina Tamar en Uplistsikhe es un espacio amplio excavado en la roca, siendo el más grande del complejo. Se conservan dos columnas con bancos y nichos tallados a lo largo de sus paredes. Aunque más sencillo que los grandes salones artesonados, destaca por su funcionalidad.
Originalmente, fue un templo pagano, pero en la Edad Media se reutilizó como salón. Aunque lleva el nombre de la Reina Tamar, no se cree que ella viviese aquí; en cambio en Vardzia sí hay pruebas evidentes de su residencia. Este recinto está dividido en varias salas, y la habitación principal cuenta con un conjunto de tres arcos distintos.

Entre las múltiples estancias excavadas en la roca de Uplistsikhe, la llamada “botica” es una de las más sorprendentes. A simple vista, sus hileras de pequeños compartimentos de piedra parecen un simple muro pero en realidad formaban parte de un primitivo laboratorio donde se almacenaban hierbas, aceites y minerales utilizados en la medicina ancestral. Aquí, sacerdotes-curanderos preparaban ungüentos, bálsamos e infusiones destinados a curar enfermedades o acompañar rituales sagrados, combinando el saber empírico con la espiritualidad.

En el yacimiento también encontraremos lagares rupestres excavados directamente en la roca. Estas cavidades y canales conectadas entre sí formaban un ingenioso sistema destinado a la producción de vino y aceite, dos productos fundamentales en la vida cotidiana y ceremonial de la ciudad. Las uvas o aceitunas se colocaban en la cavidad superior, donde eran trituradas a mano o con herramientas de madera, y el jugo resultante fluía por los canales tallados hasta depositarse en los receptáculos inferiores, desde donde se recogía en vasijas de barro.
Estas prensas rupestres reflejan no solo la avanzada organización económica de Uplistsikhe, sino también la importancia simbólica de estos productos: el vino era clave en el comercio y el consumo propio, mientras que el aceite tenía un papel esencial en usos domésticos, medicinales y religiosos.

Llama la atención el edificio situado en la parte alta del yacimiento, ya que rompe con el estilo habitual de Uplistsikhe. Se trata de la Iglesia de Uplistsuli, cuyo nombre significa “Iglesia del Príncipe”. Fue construida con ladrillo y piedra en los siglos IX o X sobre las ruinas de un antiguo templo pagano. Este edificio es el único que sobrevivió a las invasiones mongolas que arrasaron la zona. Más tarde, en 1920, un terremoto con epicentro en Gori destruyó parte de la iglesia y otras construcciones.
Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz numerosos objetos de distintas épocas, como joyas de oro, plata y bronce, además de cerámicas y esculturas. Muchos de estos objetos se conservan hoy en el Museo Nacional de Tiblisi.

Un rostro humano tallado en la roca donde se aprecia la nariz y la boca.

Desde los laterales de Uplistsikhe se ven en la parte baja a la altura del rio una llanura con diferentes edificios en ruinas.

Antes de irnos cata de vino
La visita a Uplistsikhe suele terminar con una experiencia muy especial: una cata de cuatro vinos georgianos elaborados con variedades autóctonas y siguiendo métodos tradicionales. Georgia está considerada como la cuna del vino con más de ocho milenios de tradición vitícola, hoy en día también se elaboran siguiendo las antiguas tradición, usando las qvevri, la gran ánfora de arcilla que entierran para que fermente el vino.
Durante la degustación se prueban cuatro estilos diferentes, dos blancos y dos tintos cada uno con sus propios matices de aroma, textura y sabor. A la cata se le acompaña con porciones de diferentes quesos y cachitos de churchkhela, un dulce tradicional en forma de salchicha que se elabora con mosto de uva frutos secos y harina. Tanto de la degustación de vinos como de queso es muy frugal, que esperamos si solo pagamos 1.6 euros. Estan más interesados en que el visitante compre vinos que dar a conocerlos.

Visita al Museo de Stalin en Gori
Tras la visita a Uplistsikhe nos dirigimos a comer a Gori, una ciudad situada a unos 10 km. Nos habían dicho que era una ciudad fea y muy soviética, pero no nos pareció ni tan fea ni tan soviética. Como la mayoría de los visitantes, nosotros llegamos hasta aquí para ver el museo dedicado a Stalin. Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, más conocido como José Stalin, nacido en esta localidad georgiana.
El Museo Estatal de Iósif Stalin es uno de los lugares más singulares y polémicos de Georgia. Fundado en 1937, cuando Stalin aún vivía, fue ampliado en 1957 con un edificio monumental de estética imperial estalinista, diseñado para glorificar la figura del líder.
El conjunto museístico está compuesto por tres espacios principales. La primera parada es la modesta casa natal de Stalin, donde pasó sus primeros años. A pocos metros se encuentra el imponente edificio principal, que alberga más de 60.000 objetos: documentos, fotografías, manuscritos, regalos diplomáticos, obras de arte, objetos personales e incluso su máscara mortuoria. En el exterior, los visitantes pueden subir al vagón blindado que Stalin utilizó en viajes a conferencias clave como Yalta, Teherán y Potsdam.
La exposición resalta los logros políticos de Stalin y su papel en la Segunda Guerra Mundial, mientras que los aspectos más oscuros —las purgas, los gulags y la represión sistemática— quedan relegados a un discreto rincón. Resulta un poco difícil seguir el orden de la exposición, ya que abundan los informes, documentos y recortes de prensa, principalmente en ruso y georgiano, y apenas hay información en inglés.

En el exterior del museo se encuentra la antigua casa de Stalin, construida en madera. Contaba con dos habitaciones y un taller en el sótano donde su padre trabajaba como zapatero. Stalin vivió aquí únicamente durante sus primeros cuatro años de vida.
Dos hermanos mayores murieron a los pocos meses de nacer, lo que llevó a su padre a caer en el alcoholismo. Tras varias peleas, fue obligado a abandonar Gori y, de paso también a su mujer e hijo Iósif. Stalin y su madre tuvieron que buscar otro hogar, ya que no podían pagar el alquiler de la casa donde vivían.

A un lado del museo encontramos un antiguo vagón verde que pertenecía al tren personal de Stalin. Para los desplazamientos largos, el líder soviético desconfiaba a la hora de volar, ya que temía un posible sabotaje o accidente. Por este motivo prefería viajar en tren, donde podía mantener su entorno completamente bajo control.
El tren estaba compuesto por varios vagones blindados, con cristales antibalas, puertas reforzadas y sistemas de comunicación directa con Moscú. En su interior había dormitorios, despacho, sala de reuniones, comedor, cocina e incluso espacio para su equipo de seguridad y asesores. Además, el itinerario del tren se mantenía en secreto y cambiaba constantemente para evitar posibles atentados.
De esta manera, Stalin viajó en tren a las grandes conferencias con Roosevelt y Churchill —Teherán en 1943, Yalta en 1945 y Potsdam en 1945—, recorriendo miles de kilómetros a través de la URSS y Europa.

Información práctica para visitar el museo de Stalin
Horario: Todos los días de 10:00 – 18:00, del 1 de noviembre a 1 de abril 10:00 – 17:00
Precios: 15 GEL exposición, casa Stalin y el Vagón. 5 GEL si solo se visita el vagón
Web: stalinmuseumi.ge
No puedes perderte Uplistsikhe y el Museo de Stalin: un recorrido único por la historia de Georgia, lleno de contrastes y sorpresas. Sin duda, una experiencia que todo amante de la historia disfrutará.

