Padum: El Corazón del Valle de Zanskar

Padum es la principal localidad del centro administrativo de Zanskar, en la región india de Ladakh. Con apenas 2.000 habitantes, se encuentra a casi 3.700 metros sobre el nivel del mar, en pleno Himalaya. Esta región remota es de difícil acceso, como mostramos en nuestro reportaje anterior sobre la ruta desde Lamayuru hasta Padum, atravesando la nueva vía que sigue el curso del río Zanskar en su tramo final. Para más detalles, recomendamos leer ese artículo y comprender mejor la travesía.
La ubicación de Padum es espectacular, situada en una amplia llanura rodeada de montañas nevadas de casi 6.000 metros de altura. Aquí confluyen los ríos Tsarap y Stod, formando el Zanskar, que fluye hacia el Indo.



Nos sorprenden las montañas de tonos cobrizos y verdosos que se alzan al final de las llanuras.
Padum cuenta con dos calles perpendiculares estrechas y sin aceras, donde el tráfico es constante. La localidad ofrece algunos hoteles y alojamientos para los viajeros que se acercan a conocer los monasterios cercanos. También hay varios restaurantes que sirven comida local, aunque la higiene en algunos de ellos puede ser dudosa. Las calles están llenas de tiendas y puestos ambulantes que venden frutas, y por la noche la vida local se centra en encontrar un lugar para cenar, principalmente por parte de los trabajadores de la construcción de las nuevas carreteras.
Algo que llamó nuestra atención fue la notable presencia musulmana en Padum, ya que esperábamos encontrar un pueblo mayoritariamente budista. Sorprendentemente casi la mitad de la población es musulmana. Niñas pequeñas juegan por las calles con sus velos y vestidos largos, mientras desde los altavoces de la mezquita, la llamada a la oración resuena por todo el pueblo.

Desde Padum nos desplazaremos a varios puntos de interés, la mayoría de ellos monasterios, junto con algún palacio. Curiosamente todos están ubicados en zonas elevadas como colinas, acantilados o formaciones rocosas, lo que añade un encanto especial a cada visita.
Indice del artículo
Monasterio Phuktal
La visita más impresionante desde Padum es sin duda el Monasterio de Phuktal. Ubicado a unos 50 km, llegar hasta allí no es tarea sencilla debido a las carreteras en construcción que se transitan por precipicios vertiginosos. Además, el tramo final requiere una caminata por un terreno complicado, poco adecuado para quienes sufren de vértigo. Sin embargo, se espera que en pocos años se pueda llegar en coche hasta las proximidades del monasterio, lo que rompería parte del misticismo que caracteriza a este lugar tan especial.

Phuktal está enclavado en una de las zonas más fascinantes del Zanskar. Destaca la impresionante ubicación de este lugar sagrado, situado en una cueva de un acantilado que cuelga sobre el rio Tsarap. Este monasterio budista es uno de los más remotos del mundo y es accesible únicamente a pie por un complicado camino.
Este remoto monasterio fue fundado en el siglo XII, se ha mantenido como un espacio de paz y espiritualidad donde los monjes budistas practican la meditación y el estudio del budismo. Además de su relevancia religiosa, el monasterio es un ejemplo impresionante de arquitectura en armonía con la naturaleza, con viviendas colgantes y un paisaje que desafía las alturas.

Monasterio de Karsha
A 11 km al norte de Padum se encuentra el monasterio de Karsha, el más grande e importante de la región. Su arquitectura es impresionante, ya que está construido contra la escarpada ladera de una montaña de color rojizo, dominando la localidad de Karsha. Los edificios blancos del monasterio destacan fácilmente desde cualquier punto del valle.

Los edificios blancos se aferran al terreno rocoso están dispuestos en niveles, dando la impresión de que descienden por la montaña.

Para llegar al pueblo de Karsha, es necesario cruzar el río Stod, afluente del Zanskar. Estas aguas provienen del glaciar Drang-Drung, que tenemos planeado visitar en los próximos días.

Aparcamos en la parte alta de la zona desde donde se nos ofrece una vista inigualable del valle. En primer plano se extiende el pueblo de Karsha, con sus tierras cultivadas cercanas al río, mientras que al fondo las imponentes montañas completan este majestuoso paisaje.

El monasterio de Karsha, fundado en el siglo X por Phagspa Shesrab, hoy en día es dirigido por el hermano menor del Dalai Lama. En él residen más de 100 monjes, y es uno de los principales centros de estudio budista de la región. Cada mayo se celebra el festival Gustor, donde impresionantes danzas con máscaras atraen a numerosos visitantes, especialmente gente local.
Durante la visita, recorreremos distintas salas de oración y templos, así como una antigua biblioteca. Sin embargo, no está permitido tomar fotografías dentro de estos espacios, por lo que no podremos mostrar imágenes. En las salas se pueden admirar hermosas estatuas de Buda, figuras sagradas, tapices y antiguos murales que decoran cada rincón.
Al entrar al monasterio, nos encontramos con un patio central que da acceso a las diferentes estancias del complejo.

Llevábamos varios días recorriendo muchos templos en Ladakh y, además el día estaba a punto de terminar. Sentíamos el peso de la altitud, que intensificaba nuestro cansancio, lo cual nos impedía disfrutar plenamente de las salas que visitábamos. Sin embargo, subir a la terraza y contemplar el valle fue un verdadero bálsamo. Agradecimos ese momento de paz. Las vistas eran fascinantes y no podíamos dejar de admirar cada rincón del paisaje, mientras observábamos a los diferentes monjes que charlaban en la terraza mientras disfrutan al igual que nosotros de las vistas.





Después de la visita bajamos al pueblo de Karsha situado en la parte baja, desde donde podremos observar mejor como está enclavado el monasterio en la roca

El pueblo de Karsha es pequeño, pero sus calles están llenas de vida cotidiana. Lo que más llama la atención es la gran cantidad de niños monjes que juegan en las calles, disfrutando de la infancia como cualquier otro niño en el mundo.




Monasterio de Stongdey
El monasterio de Stongdey es una visita obligada en la zona de Padum. Al igual que otros monasterios de la región, se encuentra en una ubicación elevada, desde donde se pueden disfrutar de vistas impresionantes del valle. El monasterio fue construido siguiendo el estilo arquitectónico de los monasterios tibetanos


Las vistas desde Stongdey fueron uno de los aspectos que más nos impresionaron del día. Desde allí pudimos divisar las montañas al fondo, el llano y en el centro el río Zanskar, que riega los cultivos de forma irregular. A lo largo de la orilla del Zanskar vemos pequeñas localidades, ya que donde hay agua hay vida.

Con un poco de zoom podremos apreciar los cultivos y edificaciones de Stongdey

El monasterio fue fundado en 1052 por el Lama Marpa Lotsava, discípulo de Naropa, un importante maestro y yogui clave en la transmisión del budismo vajrayana. Es el segundo monasterio más grande del valle, después del de Karsha, y alberga una comunidad de 60 monjes. Cuatro siglos más tarde, el templo fue tomado por los Gelug, una de las principales escuelas del budismo tibetano, que se caracteriza por su profundo énfasis en el estudio de las enseñanzas budistas y la práctica de la meditación.

El monasterio de Stongdey está compuesto por siete templos decorados con hermosas pinturas murales y numerosos objetos religiosos, como thangkas y estatuas que representan a diversas deidades budistas. Además, el monasterio alberga valiosos manuscritos que conservan importantes enseñanzas del budismo.
Los días 28 y 29 del undécimo mes del calendario tibetano, se celebra en Stongdey el festival Gustor, que atrae a numerosos devotos y visitantes de toda la región. Este festival busca fusionar las costumbres religiosas con la diversión de la comunidad, e incluye danzas tradicionales con máscaras, rituales acompañados de tambores, trompetas y los cantos de los monjes.
Durante nuestra visita, recorrimos los distintos templos y salones del monasterio. Aunque no está permitido tomar fotos en el interior, logramos capturar algunas imágenes para atesorar un testimonio gráfico de su belleza.

En el patio del monasterio pudimos observar el día a día de diferentes monjes de la comunidad.


Monasterio Changchub Choling de Zangla
La visita al convento Changchub Choling en Zangla fue especialmente gratificante, ya que tuvimos un contacto mucho más cercano con las monjas de la comunidad que en cualquier otro monasterio que visitamos en Ladakh. Aunque el monasterio no destaca por su arquitectura y necesita reformas, cuenta con varios templos, una sala de reuniones, biblioteca, aula y alojamiento para las monjas. En la actualidad una treintena de monjas habita en el convento.
En una de las salas de oración, apenas iluminada, pasamos largo rato conversando con una de las monjas. Nos habló de las vicisitudes de la vida en comunidad y de las duras condiciones durante el crudo invierno, cuando muchas de ellas deben abandonar el monasterio para trasladarse a tierras más cálidas.
En 1998, cuatro monjas de Zangla estudiaron en el Instituto Jamyang Choling para Mujeres Budistas en Dharamsala. Tras regresar a Zangla, quisieron establecer una comunidad similar para monjas y, por ello, invitaron al monje tibetano Geshe Tenpa Lhundrup, quien enseñó filosofía, psicología, lógica, además de lengua, gramática y literatura tibetanas durante 12 años, hasta su fallecimiento. En 2002, el monasterio se convirtió en una rama del Instituto Central de Estudios Budistas. Hoy en día, además de los estudios tradicionales, las monjas también han aprendido inglés y matemáticas.
Desde su creación, el convento ha recibido apoyo financiero de la Jamyang Foundation, una organización que respalda proyectos educativos para niñas y mujeres en el Himalaya y Bangladesh. Estos fondos se destinan a la compra de alimentos básicos, túnicas, libros y la construcción de habitaciones, ayudando a mejorar las condiciones de vida y de estudio de las monjas.

En el convento pudimos observar a muchas monjas realizando diversas tareas, como reparaciones, cocina, y la recolección y lavado de vegetales. Las condiciones climáticas en Zanskar son extremadamente duras durante el invierno, con temperaturas que alcanzan los -30ºC y grandes nevadas. Para poder sobrevivir, recurren a prácticas tradicionales de subsistencia y autosuficiencia básica. Los aldeanos tienden a colaborar más con los monjes de los monasterios que con los conventos de monjas, lo que ha llevado a que las monjas desarrollen una mayor autosuficiencia.
La temporada de cultivo en la región se limita a solo tres meses al año, siendo la cebada y los guisantes los principales cultivos. También crían animales como yaks, ovejas y cabras, que les sirven como medio de transporte y les proporcionan leche, carne y lana para vestimenta



Después de disfrutar del tradicional té con mantequilla junto a las monjas, algunas de ellas se ofrecieron a posar para ser retratadas.

Una de las cosas que más nos sorprendió en Ladakh fue la vestimenta de los monjes budistas. Mientras que en la parte inferior llevaban la clásica túnica tradicional, en la parte superior vestían ropa moderna occidental, combinada con llamativas prendas deportivas.



Una anciana monja descansaba tranquilamente mientras recitaba sus oraciones en voz baja.

Como vimos en Karsha, aunque los niños sean monjes budistas, siguen siendo niños que desean divertirse. A pesar de su formación y disciplina, es evidente que su naturaleza infantil busca momentos de divertimiento.


Antes de abandonar el templo, nos acercamos al imponente Buda dorado, que acababa de ser pintado, resplandeciendo con un brillo renovado.

Desde el convento, entre las rocas, pudimos divisar nuestro próximo destino: el palacio de Zangla.

Palacio de Zangla
A pocos kilómetros del convento Changchub Choling se encuentra el antiguo palacio de Zangla, enclavado en lo alto de una roca, contra la ladera de la montaña. El palacio fue construido en el siglo XVII por el rey Nyima Gon, quien gobernó el reino de Zangla, siguiendo el estilo arquitectónico tibetano, con gruesas paredes de piedra y balcones de madera. El palacio estaba totalmente en ruinas, varias ONGs han comenzado a restaurarlo lentamente. El interior está vacío, pero con un poco de cuidado es posible acceder a sus habitaciones y salas.
El explorador, teólogo y lingüista húngaro Sándor Kőrösi Csoma, de quien hablamos en el reportaje sobre el monasterio de Phuktal, también vivió en el palacio de Zangla. Durante su estancia, leyó una enorme cantidad de libros tibetanos y completó su estudio de la historia, geografía y literatura del Tíbet. Además, compiló un vocabulario tibetano-inglés de 30.000 palabras. El palacio de Zangla es a veces erróneamente llamado «monasterio de Zangla», un error que cometió el biógrafo de Kőrösi Csoma, quien, aquejado de malaria y algo despistado, lo describió como monasterio al ver un santuario y monjes viviendo allí.

Los trabajadores, en plena faena, enfrentan duras condiciones laborales.


Las vistas desde el palacio son impresionantes. Fue construido estratégicamente en lo alto, ofreciendo una panorámica privilegiada de la antigua ruta comercial que conectaba Ladakh con el Tíbet y Asia Central.

Monasterio Bardan
Del monasterio Bardan hablamos en el reportaje de Phuktal, destaca su asombrosa ubicacion en lo alto de una roca que cae sobre el rio Tsarap

Ha llegado el momento de despedirnos de Zanskar. Al día siguiente partimos hacia Kargil, donde culminará nuestra ruta por Ladakh antes de adentrarnos en Cachemira.

Las montañas nevadas nos acompañaran en la jornada de mañana hacia Kargil

