La espectacular sima Gouffre Padirac
La sima Gouffre Padirac, está ubicada en el suroeste de Francia, en el departamento de Lot. Es una joya de la geología que destaca por su espectacular sima de 35 metros de diámetro y 103 metros de profundidad. Al descender, nos adentramos en una red de galerías y lagos subterráneos fascinantes donde el río subterráneo Padirac fluye durante 42 kilómetros. Navegaremos en barco por sus aguas cristalinas, descubriendo formaciones rocosas y lagos tranquilos. Caminaremos por galerías hasta llegar a salas enormes como la Gran Sala y el Gran Dôme, con techos que alcanzan los 94 metros de altura, llenas de estalactitas y estalagmitas que se han formado durante millones de años. Es toda una aventura subterránea.
Indice del artículo
Como Llegar a la Gouffre Padirac
La forma más sencilla y cómoda para visitar el Gouffre de Padirac es en coche; cerca de la entrada encontraremos varios aparcamientos gratuitos. El Gouffre de Padirac está situado a escasos kilómetros de Rocamadour, uno de los lugares más visitados de Francia. Tranquilamente, se pueden combinar ambas visitas.
Distancias desde lugares turísticos cercanos
- Rocamadour: 18 km por la D673
- Cahors: 63 km por la D807 y la D820
- Sarlat: 58 km por la D703
- Perigueux: 130 km por A89 y A20
Enlace para ver cómo llegar en Google Maps
Información Práctica
Le Gouffre, 46500 Padirac, France X: 568530 Y: 4788891
+33 5 65 33 64 56
27 de marzo al 3 de noviembre de 2024. Apertura 9.30
Adultos: 22 € Temporada Alta – 18 € Temporada Baja Niños (4 a 12 años): 17.5 € Temporada Alta – 13 € Temporada Baja

Descubrimiento de Gouffre Padirac
Édouard-Alfred Martel fue un pionero francés de la espeleología, conocido como el «padre de la espeleología moderna». Aunque licenciado en derecho, su verdadera pasión se centró en la exploración de cuevas y sistemas subterráneos.
En 1889, Martel y su equipo fueron los primeros en descender y explorar la sima de Gouffre de Padirac. Para esta aventura usaron un cable de 75 metros, y fueron equipados solo con velas, cuerdas de cáñamo y escaleras de cuerda. Llegaron al fondo de la sima, pero el nivel del agua les impidió seguir adelante. Al día siguiente, Martel regresó con una lámpara de magnesio y una canoa, descubriendo una vasta red subterránea de galerías y un río subterráneo que fluye a lo largo de más de 20 kilómetros.
El descubrimiento de Gouffre de Padirac marcó un hito en la historia de la espeleología, no solo por la belleza natural de sus cavidades sino también por su valor científico. Martel documentó meticulosamente sus hallazgos, sentando las bases para futuras investigaciones espeleológicas. Su exploración inicial marcó el nacimiento de la espeleología como ciencia, estableciendo técnicas y métodos que se utilizan hasta hoy.
Estando en París, Martel olvidó los planos de Padirac y su proyecto para abrirlo al público en un coche de caballos. Curiosamente, el siguiente usuario de ese coche fue el multimillonario y magnate de la cerveza George Beamish. Los documentos encontrados sorprendieron a Beamish y tras contactar con Martel, decidió apoyar su proyecto. Juntos fundaron la «Société d’Exploitations Spéléologiques de Padirac».
En 1898, el Gouffre de Padirac se abrió al público por primera vez. Los herederos de George Beamish han continuado gestionando y desarrollando la idea de promocionar el Gouffre de Padirac. Han pasado cinco generaciones distintas al mando de la gestión de esta atracción turística natural.

Visita a Gouffre Padirac
Reservamos la entrada con antelación y nos dirigimos a la entrada media hora antes de nuestro turno. Sin embargo, el acceso está controlado y no se permite acceder antes de la hora asignada. La entrada al recinto se realizó puntualmente, justo a la hora que nos correspondía. Tras unas breves indicaciones en castellano y francés sobre la visita, nos proporcionaron una audioguía y comenzamos el recorrido.
La audioguía se activa automáticamente cada vez que llegamos a los puntos señalados. En cada estación hay dos audios diferentes: el primero es técnico y descriptivo, y el segundo es un audio dramatizado que simula a Martel y su equipo explorando la cavidad.
Wondertips para la visita
– Reservar con antelación, especialmente durante la temporada alta.
– Llevar ropa de abrigo, ya que la cueva mantiene una temperatura constante de alrededor de 13°C.
– Usar calzado cómodo y antideslizante para caminar por la cueva.
– No es adecuado para personas con movilidad reducida. Aunque hay ascensores, para llegar al río subterráneo hay 70 escalones. En el Gran Dôme, hay 150 escalones hacia arriba y otros tantos hacia abajo.
– No se recomienda acudir con carritos de bebé.
– Se prohíbe la entrada a las mascotas.
Esquema de la Gouffre Padirac

El pozo de entrada, el Gouffre
Nada más llegar a las inmediaciones del Gouffre de Padirac, llama sobremanera la gran cavidad que se observa desde la superficie: una enorme sima de 35 metros de diámetro y 75 metros de profundidad. Para descender al fondo de la sima, tenemos dos opciones: bajar en ascensor o por una escalera inspirada en la Torre Eiffel, con 207 escalones. Nosotros elegimos descender por las escaleras y subir en ascensor.
Dos imágenes diferentes, una vista desde el exterior y la otra desde el fondo de la sima


Vista de la boca de la sima Padirac

Río Subterráneo
Desde el fondo de la sima, nos adentraremos por unas galerías y continuaremos descendiendo. Enseguida encontraremos el río subterráneo, que es el punto más bajo de la cavidad, situado a 103 metros de profundidad. Caminaremos siempre paralelos al río entre diferentes galerías. El agua filtrada durante millones de años por la roca caliza ha producido diversas erosiones dentro de la cavidad, formando estalactitas y estalagmitas gigantes, además de otras estructuras geomorfológicas curiosas.
Varios cientos de metros más adelante, llegaremos a un punto de control de nuestra entrada, que es el punto previo a uno de los lugares más sorprendentes de la cavidad: el paseo en barca.

Tras esperar que se completen los barcos, nos embarcamos en uno de ellos. En el barco tienen cabida hasta 12 visitantes y el barquero lo maneja con una vara, impulsándose al clavarla en el fondo del lago. Durante este trayecto no está permitido sacar fotos, ya que los móviles y cámaras pueden caer al agua y eso sería un problema. Durante el paseo, se pueden hacer preguntas al barquero sobre la cavidad.

El recorrido en barco es de más de 500 metros sobre el Río Plano. Durante este trayecto, los visitantes disfrutaremos de las formaciones de estalactitas y estalagmitas desde una perspectiva única. El recorrido está estratégicamente iluminado para destacar las diferentes formaciones que encontraremos.
A medida que avanzamos, la bóveda se vuelve cada vez más grande y las paredes son más altas, hasta que llegamos al Lago de la Lluvia. Su nombre se debe a las gotas que se filtran por la roca y caen sobre el lago y los visitantes. Es un momento mágico escuchar el sonido de las gotas al caer, siempre que tengas la suerte de no tener franceses escandalosos en tu barquito.
Poco antes de llegar al final, pasaremos por debajo de la Grande Pendeloque, una enorme estalactita de 60 metros.
Para regresar, utilizaremos otro barco.

Lac de Gours
Tras el paseo en barco, nuestra visita continúa a pie y enseguida llegamos a otro espacio curioso, el Lac des Gours. Encontramos diferentes diques que forman pequeños lagos de agua transparente donde se reflejan las paredes de la cavidad. Esto suele ocurrir en cuevas de piedra caliza, donde el agua rica en minerales fluye constantemente pero lentamente por un plano inclinado. La caliza se va depositando en las paredes, formando pequeñas piscinas. Este proceso es muy lento y son necesarios miles de años para obtener estas formaciones.


Hasta este punto llegó Martel en su primera expedición, los gours impidieron su navegación. Una pequeña barca en homenaje a Martel

Al lado de los gours encontramos una interesante exposición con bellas fotografías sobre diferentes expediciones en Gouffre Padirac

Un busto de Martel en la sala

Continuamos la visita ascendiendo unos escalones paralelos a otros gours que nos recuerdan a Pamukkale

La sala del Gran Dôme
Esta cavidad no deja de sorprendernos. Pensábamos que ya habíamos visto todo, pero llegamos a la parte más espectacular: la Sala del Gran Dôme. Este impresionante salón subterráneo tiene un techo abovedado que se eleva a más de 94 metros de altura, realmente sorprendente deja sin aliento a los visitantes. Esta sala es también conocida como la catedral por su majestuosidad. Esta gran sala está repleta de estalactitas y estalagmitas que adornan la caverna.

Veinte metros por encima del Lago de la Lluvia y dentro del Gran Dôme, encontramos el Lago Superior. Al igual que en el Lac des Gours, la caliza ha creado un espectacular dique donde el agua se retiene en forma de lago. El agua cristalina y una iluminación idónea hacen que este lago tenga una imagen extraordinaria.

En mitad del lago encontramos una formación curiosa denominada «La Pila de Platos». El nombre se debe a que esta formación se asemeja a unos cuantos platos de porcelana apilados. Realmente es una estalagmita que se forma en cavidades con techos altos. Las gotas de agua caen del techo a gran velocidad y explotan al impactar superficie, lo que produce que la caliza se deposite de forma circular, creando formas planas.

Unos escalones nos llevarán a la parte alta de esta sala para luego iniciar el rápido descenso hacia el río, donde tomaremos el barco de regreso. Pasaremos por delante de la estalactita Grande Pendeloque, que vista desde arriba es espectacular.

Al llegar al Lago de la Lluvia, tenemos un barco esperándonos para regresar hacia el inicio. Esta vez, durante el trayecto nadie habla y disfrutamos del sonido de las gotas al caer sobre el agua.
La organización nos tomará una fotografía que estará lista para comprar cuando pasemos por el puesto correspondiente. El regreso es rápido ya que es por el mismo camino de ida. El recorrido tiene una duración aproximada de una hora y 45 minutos.
Que ver cerca de Gouffre Padirac
Esta region el Lot ofrece varios lugares muy intereantes para visitar. A continuacion citamos los lugares que visitamos druante esta jornada vacacional.
Rocamadour
Este impresionante pueblo medieval está encaramado en acantilados escarpados . Conocido por su rica historia religiosa y su impresionante arquitectura, ha sido un destino de peregrinación durante siglos. Rocamadour es uno de los lugares más visitados de Francia, después del Mont Saint-Michel y de Carcassonne

Carennac, Loubressac y Autoire



