Completa Guía práctica de Madeira

En medio del Océano Atlántico, encontramos una isla verde y montañosa que parece sacada de un cuento. Se llama Madeira, también conocida como la «Perla tropical del Atlántico». En nuestra completa guía práctica analizaremos númerosos aspectos para preparar un viaje a Madeira y conocer a fondo la isla. Esta joya portuguesa destaca por su clima templado durante todo el año, sus abruptos paisajes y una naturaleza singular que ha permanecido casi intacta durante millones de años.
Curiosamente, en 1419, los navegantes João Gonçalves Zarco y Tristão Vaz Teixeira, mientras exploraban la costa occidental de África, llegaron por accidente a una pequeña isla tras una fuerte tormenta. La bautizaron como Porto Santo, agradeciendo haber sobrevivido a la tempestad. Dos años más tarde, en una nueva expedición, descubrieron una isla mayor, cubierta por espesos bosques, a la que llamaron Madeira que en portugués significa “madera”. En 1422 llegaron los primeros colonos desde el continente para establecerse en este nuevo territorio.
Indice del artículo
- 1 Localización de Madeira
- 2 Como llegar a Madeira
- 3 Cuando viajar a Madeira
- 4 Como moverse por Madeira
- 5 Viaja con un buen seguro IATI a Madeira
- 6 Donde Alojarse en Madeira
- 7 Varios: huso horario, documentación, telefonía y enchufes
- 8 Nuestra ruta de una semana por Madeira
- 9 Reportajes por zonas
- 10 Completo mapa de Madeira
- 11 Levadas de Madeira
- 12 Carreiros do Monte
- 13 Playas y piscinas naturales de Madeira
- 14 Gastronomia de Madeira
- 15 Bebidas de Madeira
Localización de Madeira
Todo el mundo ha oído hablar de Madeira, pero pocos sabrían situarla con precisión en un mapa. Con las islas Azores sucede algo parecido. Más allá del famoso anticiclón, poco se conoce sobre ellas. Antes y después de nuestro viaje a Madeira, muchas personas nos preguntaban cuántas horas de vuelo se necesitan para llegar hasta allí.
Madeira es un archipiélago portugués situado en pleno océano Atlántico, a unos mil kilómetros al suroeste de Lisboa, a escasos 400 kilómetros de las islas Canarias y a unos 700 kilómetros al oeste de la costa africana. El archipiélago está formado por varias islas aunque solo dos están habitadas: Madeira, que da nombre al conjunto y es la principal, y Porto Santo, mucho más pequeña y conocida por sus extensas playas. Además, existen otros grupos de islas deshabitadas, como las Islas Desertas y las Islas Salvajes, que están protegidas como reservas naturales debido a su riqueza ecológica y biodiversidad.
La isla principal de Madeira tiene una superficie de 741 km², con una anchura de este a oeste de 57 km y de norte a sur de 23 km. Por tamaño, es similar a la isla de Menorca. En cambio, la isla de Porto Santo cuenta con tan solo 42 km².

Como llegar a Madeira
Normalmente se llega a Madeira en avión, aunque en verano también es posible acceder en ferry desde las Islas Canarias. El aterrizaje se realiza en el Aeropuerto Internacional Cristiano Ronaldo (FNC), situado en el municipio de Santa Cruz a unos 13 kilómetros al este de Funchal, la capital del archipiélago. Este aeropuerto fue inaugurado en 1964 con una pista de apenas 1.600 metros, lo que lo convirtió durante años en uno de los más peligrosos del mundo debido a su corta longitud y a las complejas condiciones de aterrizaje.
En el año 2000 se amplió la pista hasta alcanzar los 2.781 metros, gracias a una impresionante plataforma construida parcialmente sobre el mar y sostenida por 180 pilares, algunos de ellos de hasta 70 metros de altura. Actualmente, la autovía principal de Madeira pasa por debajo de esta estructura, entre los pilares.
Las compañías que más frecuentemente vuelan a Madeira son Iberia, que conecta con vuelos directos y TAP Air Portugal, con escala en Lisboa o en Oporto. De julio a septiembre, también existen vuelos directos desde ciudades como Valencia o Málaga. Desde las Islas Canarias hay diversas opciones, ya que aerolíneas como Binter o TUY fly operan conexiones entre diferentes puntos del archipiélago canario y Madeira.
Nosotros pudimos observar cómo aterrizaban y despegaban los aviones desde el mirador del Pico do Facho, en Caniçal. Mientras esperábamos nuestro embarque, mucha gente se acercaba también a la terraza del aeropuerto para disfrutar de las vistas y del espectáculo de los aterrizajes y despegues.

Cuando viajar a Madeira
Madeira goza de un clima subtropical oceánico que le proporciona temperaturas suaves durante todo el año. En invierno rara vez bajan de los 15 °C, mientras que en verano suelen rondar los 25 °C. La influencia del Atlántico mantiene el ambiente húmedo, especialmente en la vertiente norte, donde son más frecuentes las lluvias. En contraste, la costa sur es más soleada y seca.
Hay que tener en cuenta que Madeira no tiene una temporada baja como otros destinos turísticos. Gracias a su clima agradable, con inviernos suaves y veranos cálidos pero no extremos, la isla recibe visitantes durante todo el año. Siempre hay viajeros dispuestos a disfrutar de su entorno natural y su buena temperatura.
Los meses con mayor afluencia de turistas son julio y agosto, cuando el clima es cálido pero no sofocante, y la temperatura del mar es templada y agradable para el baño. Si buscas evitar las multitudes, nosotros recomendamos viajar entre abril y junio. Es una época seca, con días largos y luminosos y con menos afluencia de turistas.
En mayo se celebra la Fiesta de las Flores de Madeira en Funchal, durante varios días. Las calles se llenan de alfombras florales, desfiles con trajes tradicionales y carrozas decoradas con esmero. Es una de las celebraciones más emblemáticas de la isla y que atrae a visitantes de todas las partes del mundo.
Conviene tener en cuenta que en la mitad norte de la isla llueve más que en el sur. Más adelante explicaremos qué son las levadas y por qué son tan populares entre quienes visitan Madeira.
Cuando mirábamos los pronósticos del tiempo desde casa, siempre vaticinaban un clima poco favorable, lo que nos generaba dudas sobre qué ropa llevar. Sin embargo, en los días previos al viaje descubrimos una web de Madeira con numerosas webcams repartidas por toda la isla. Al ver que el tiempo no era tan malo como lo pintaban, nos quedamos más tranquilos. Estas cámaras pueden ser de gran ayuda para hacerse una idea real del clima en cada zona.

Como moverse por Madeira
La mejor forma de moverse por Madeira es, sin ninguna duda en coche de alquiler. La isla ofrece infinidad de lugares interesantes a los que no se puede llegar en transporte público. Tener tu propio coche te da muchísima libertad para moverte de un sitio a otro y hacer paradas no previstas simplemente porque has visto un lugar que llama la atención. En cierta manera nos recordó a Islandia, con aquellas paradas espontáneas para hacer fotos en cada rincón que nos sorprendía.
¿Qué coche elegir? ¿Qué compañía es la mejor?
Ya nos habían advertido que las carreteras de Madeira eran muy sinuosas, con muchísimas curvas y grandes desniveles. Por eso nos recomendaban alquilar un coche potente y con cambio automático. La verdad es que no conseguimos uno ni potente ni automático: nos tocó un pequeño Corsa que, además de tener problemas de frenos y dirección, tampoco destacaba por su motor. Aun así, no pasamos ningún apuro en las cuestas de Madeira. Aguantó como un campeón.

Aparcamientos en Madeira
Lo que más nos llamó la atención de las carreteras de Madeira fue la forma en la que aparcan los madeirenses. En cualquier carretera local, por estrecha que sea, es habitual ver coches estacionados delante de las casas o en los lugares a los que acuden. Nosotros, al principio hicimos lo mismo, hasta que nos dimos cuenta de que no siempre era buena idea. En Seixal, por ejemplo, la policía pasó y empezó a multar a toda la fila de coche y nos cayó una sanción: 30 euros menos en el bolsillo.
Otra vez tuvimos un pequeño golpe con un coche mal aparcado, justo en medio de la carretera. Como el culpable oficialmente fuimos nosotros, el seguro se hizo cargo. Sin embargo, la dueña del coche no entendía por qué nos quejábamos, hasta que apareció un policía y le explicó que ella también debería ser multada por estacionar en plena vía pública, algo que hacía habitualmente.
En los lugares turísticos suele haber zona azul que funciona hasta última hora de la tarde. Conviene llevar monedas para el parquímetro. En los enclaves más visitados también hay parkings de pago, con precios bastante elevados en la mayoría de los casos.
Por otro lado, en las atracciones naturales más populares, los aparcamientos se quedan pequeños rápidamente. Si se llega tarde — suele haber muchísima gente—, no queda más remedio que dejar el coche bastante lejos del inicio de las rutas.
Viaja con un buen seguro IATI a Madeira
Ya hemos visto que las carreteras de Madeira son bastante peliagudas y viajar con un buen seguro siempre es buena idea. Madeira forma parte de la Unión Europea y puedes utilizar la Tarjeta Sanitaria Europea, esta solo cubre lo básico. Por eso, te recomendamos contratar un seguro de viaje como los de IATI que ofrece una protección mucho más completa: asistencia médica sin adelantar dinero, cancelación o retraso de vuelos, robo o daños al equipaje, accidentes durante actividades deportivas, repatriación y asistencia legal, entre otros. Nosotros lo contratamos con antelación e incluimos la cobertura de anulación de viaje, porque preferimos disfrutar con tranquilidad sabiendo que estamos cubiertos. Además, si haces clic en el banner, obtienes un 5% de descuento para tu próximo viaje. Viajar con seguro no es un gasto, es una inversión en tranquilidad
Seguros IATI
Donde Alojarse en Madeira
A la hora de elegir el alojamiento en Madeira, surgen varias dudas: ¿En qué zona hospedarse? ¿Es mejor quedarse en un solo lugar o cambiar de ubicación? ¿Optar por un hotel o un apartamento?
Nuestra idea principal estaba clara desde el principio. Queríamos un apartamento en una única ubicación. Madeira es una isla pequeña que se recorre fácilmente de punta a punta, así que no nos apetecía estar cambiando de alojamiento durante el viaje. Además, teníamos claro que queríamos un lugar donde pudiéramos preparar nuestras cenas tranquilamente y descansar por la tarde en la terraza o junto a la piscina. También queríamos la libertad de desayunar temprano y preparar nuestros tentempiés para las excursiones del día.
Solo nos faltaba encontrar un apartamento con buena relación calidad-precio, bien ubicado para poder acceder fácilmente a los principales puntos de interés de la isla. Nuestra búsqueda comenzó en la zona de Ribeira Brava, ya que está situada en el centro del sur de Madeira y gracias a la carretera VE4, se conecta rápidamente con el norte, a través de São Vicente. Tras una ardua búsqueda, encontramos un apartamento con terraza, piscina y vistas al mar cerca de Ponta do Sol, uno de los lugares con más horas de sol de toda Madeira.

Varios: huso horario, documentación, telefonía y enchufes
Analizamos varios conceptos que en los grandes viajes son importantes y que en Madeira no son tan relevantes, pero que es útil tener en cuenta:
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Huso horario: Madeira, al igual que el resto de Portugal, se encuentra en el huso horario GMT (UTC+0), lo que significa que tiene una hora menos que la península ibérica. Esta diferencia se mantiene tanto en invierno como en verano, así que solo tienes que recordar que estarás una hora por detrás del horario peninsular.
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Documentación: Como Portugal pertenece al espacio Schengen, no necesitamos pasaporte para volar a Madeira, con nuestro DNI es suficiente.
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Enchufes: no hay ningún problema si vienes desde España u otros países europeos, ya que en Madeira se utilizan los mismos tipos: C y F. Por lo tanto, podrás usar tus aparatos eléctricos sin necesidad de adaptadores.
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Telefonía: Madeira forma parte del Espacio Económico Europeo, así que podrás utilizar tu teléfono como si estuvieras en casa, sin costes adicionales por roaming. En lo que se refiere a la cobertura, nos pareció bastante buena. Incluso al adentrarnos en zonas más remotas, apenas tuvimos problemas. La isla es pequeña y cuenta con suficientes repetidores como para garantizar una buena señal en la mayoría de los lugares.
Nuestra ruta de una semana por Madeira
Madeira ofrece numerosos lugares interesantes para visitar, por lo que recomendamos dedicar al menos una semana para recorrerla con calma. Ir por menos días significaría tener que sacrificar visitas y dejar fuera algunos rincones que realmente merecen la pena. Creemos que una visita de diez días sería la mejor opción, ya que dejamos varios lugares y excursiones sin hacer.
Como la isla tiene tantos puntos de interés, y muchos de ellos son muy visitados, seguimos una estrategia que ya hemos aplicado en otros viajes: visitar el sitio más popular del día a primera hora de la mañana. Nos aseguramos de estar en la entrada o en la taquilla incluso antes de que abra, lo que nos permite disfrutar del sitio con menos gente y con más tranquilidad.
A continuación, compartimos la ruta que seguimos nosotros durante nuestra semana en Madeira partiendo desde Ponta do Sol.
Día 1: Cámara de Lobos – Mirador de cabo Girão – Ribeira Brava – Ponta do Sol – Cascada dos Anjos

Día 2: Bosque Fanal – Teleférico de Achadas da Cruz – Porto Moiniz – Ribeira da Janela – Seixal – Mirador del Velo de la Novia

Día 3 : Pico Areeiro – Levada dos Balcões – Mirador de Guindaste – Santana – Cascada de Aguage – Mirador da Eira do Serrado – Curral das Freiras

Día 4: Levada das 25 Fontes y do Risco – Garganta Funda – Faro do Ponta do Pargo – Paul do Mar – Jardim do Mar – Calheta – Rota da Banana

Día 5: Levada do Caldeiraõ Verde – Mirador Rocha do Navio – Arco de São Jorge – Mirador de São Cristovão – São Vicente -Miradores de Encumeada y de Terra Grande.

Día 6: Jardim Monte Palace Madeira – Funchal

Día 7: Ponta de São Lourenço – Porto da Cruz – Mirador de Portela – Caniçal – Mirador do Pico do Facho – Machico – Cristo Rei de Girajau

Estas son las principales ubicaciones que visitamos, ya que hicimos multitud de paradas y miradores de los que no conocemos el nombre. En próximos artículos profundizaremos en el recorrido realizado.
Si hubiéramos contado con algún día más en Madeira, seguramente lo habríamos dedicado a planes que nos quedamos con ganas de hacer. Uno de ellos habría sido una excursión a Porto Santo, la isla vecina conocida por su inmensa playa de arena dorada de casi 9 kilómetros. El otro plan pendiente sería una salida en barco para el avistamiento de delfines y ballenas, una de las actividades más recomendadas en la isla. O un paseo en Barco de Cristóbal Colón.
Reportajes por zonas
Hemos preparado varios reportajes sobre Madeira, dividiendo la isla en seis zonas diferenciadas: costa sur, costa noroeste, costa noreste, costa este, Funchal y el centro de Madeira. Cada una de estas áreas contará con un artículo informativo completo, en el que detallaremos sus principales atractivos, paisajes, pueblos y recomendaciones.

Clicando en las carátulas de los articulos podreis ver el articulo de cada zona.
Completo mapa de Madeira
Hemos preparado un completo mapa con todos los lugares que visitamos durante una semana en Madeira. En él geolocalizamos pueblos, miradores, playas, piscinas naturales, jardines, levadas y otros rincones interesantes que descubrimos en la isla.
Levadas de Madeira
En el apartado anterior de nuestra ruta por Madeira hemos citado que visitamos varias levadas, pero es posible que muchos lectores no sepan exactamente qué son.
La palabra levada proviene del verbo portugués «levar», que significa llevar o transportar. En este caso, se refiere específicamente al transporte de agua. Las levadas son antiguos canales de riego construidos a partir del siglo XVI para llevar el agua desde las húmedas montañas del norte hacia las tierras más secas del sur, donde se concentran los cultivos. Esta increíble obra de ingeniería se fue ampliando durante siglos hasta crear una red que hoy supera los 2.000 kilómetros de longitud. Aunque nacieron con un fin agrícola, hoy se han convertido en una de las formas más auténticas y populares de explorar la isla.
Recorrer las levadas es una experiencia única que permite adentrarse en paisajes naturales espectaculares. Muchos de estos canales cuentan con senderos que los acompañan, atravesando bosques de laurisilva, bordeando acantilados, cruzando túneles horadados en la roca y ofreciendo vistas inolvidables. Gracias a estas rutas, se puede acceder a rincones escondidos que, de otra manera, serían muy difíciles de alcanzar. Además, al seguir el curso del agua, la mayoría de los senderos tienen poca pendiente, lo que los hace ideales para caminantes de todos los niveles.
Si estás pensando en visitar Madeira, caminar por al menos una levada es casi obligatorio. En nuestro caso, disfrutamos de varias rutas inolvidables: la Levada das 25 Fontes y la do Risco, la de Caldeirão Verde, la de los Balcões y la conocida como la Levada das Bananas.
Debido a las lluvias o a los trabajos de mantenimiento en las levadas, algunas de ellas pueden estar cerradas al paso por orden de las autoridades. En la web oficial de la Secretaría Regional de Turismo, Medio Ambiente y Cultura hay un apartado dedicado a las rutas catalogadas, donde se indica el estado en el que se encuentra cada una.
Decir Madeira es decir Levadas.

Carreiros do Monte
Los Carreiros do Monte, al igual que las levadas, son una de las imágenes más representativas de Madeira. Se trata de unos curiosos carros de mimbre ue descienden a gran velocidad por una empinada carretera serpenteante desde Monte, un pueblo situado en lo alto de Funchal. Cada trineo es guiado por dos hombres, los «carreiros», vestidos con el uniforme tradicional: ropa blanca de algodón y sombrero de paja. Utilizan sus resistentes botas como freno y su destreza para maniobrar los carros en la bajada.
Esta peculiar tradición se remonta al siglo XIX. Estos carros eran un medio de transporte práctico utilizado por las clases acomodadas para descender rápidamente de Monte a Funchal, ya que en aquella época no existían vehículos a motor. Con el tiempo los trineos de mimbre dejaron de usarse con fines prácticos y pasaron a convertirse en una popular atracción turística.
El recorrido comienza junto a la iglesia de Nossa Senhora do Monte. Para llegar hasta allí, se puede tomar el teleférico desde Funchal o un taxi. La bajada dura unos 10 minutos y recorre aproximadamente 2 kilómetros hasta el barrio de Livramento, en las afueras de la ciudad. Durante el trayecto, se pueden alcanzar velocidades cercanas a los 50 km/h.
Es frecuente encontrar largas colas para disfrutar de la experiencia. El precio eso sí, puede resultar algo elevado, oscilando entre los 27,5 € y los 52,5 €, dependiendo de si el descenso es para una, dos o tres personas.

Playas y piscinas naturales de Madeira
Madeira no es un destino de grandes playas de arena como otros lugares del Atlántico, pero eso no significa que le falten espacios para disfrutar del mar. Al contrario, la isla ofrece una combinación única de piscinas naturales de origen volcánico, calas rocosas, playas de guijarros y algunas zonas artificiales acondicionadas para el baño. Un entorno singular que convierte cada chapuzón en una experiencia diferente. Pero si buscas un destino de tumbona y playa este no es Madeira.
Playas
Las playas de Madeira se caracterizan por sus guijarros y su arena negra volcánica, que les da un aire rústico y salvaje. Las aguas son cristalinas, y aunque en ocasiones puedan estar algo frías, la calidad es excelente, perfecta para el baño o el snorkel.
Si lo que buscas son largas extensiones de arena dorada, la vecina isla de Porto Santo es una excelente opción. A solo unas horas en ferry desde Funchal, ofrece una espectacular playa de 9 kilómetros con arena fina y aguas turquesas.
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Praia da Calheta: Es una de las pocas playas de arena dorada en Madeira, y su arena ha sido traída de Marruecos. Protegida por escolleras, es ideal para familias y muy popular entre locales y turistas.
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Praia de Machico: Otra playa de arena artificial. Es amplia, segura para el baño y cuenta con todos los servicios.
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Praia Formosa (Funchal): La playa más grande del municipio de Funchal. Compuesta por tramos de arena negra volcánica y cantos rodados. Es muy popular entre los habitantes de la capital.
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Praia do Seixal: Una de las pocas playas de arena volcánica natural, de color negro intenso.
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Prainha de Caniçal: Una cala de arena negra natural, rodeada de formaciones rocosas.
Piscinas naturales
Las piscinas naturales son, sin duda, la joya de la corona en cuanto a zonas de baño en Madeira. Formadas por antiguas formaciones rocosas volcánicas, se llenan con el agua del mar, ofreciendo un baño seguro y refrescante protegido del oleaje.
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Piscinas Naturales de Porto Moniz: Este es el complejo de piscinas naturales más conocido de Madeira. El agua de mar, cristalina y constantemente renovada por las olas, se asienta en estas formaciones de lava volcánica, creando piscinas ideales para nadar y relajarse. Tienen zona gratuita y otra de pago con servicios como vestuarios y bar.
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Piscinas Naturales de Seixal: ubicadas cerca de la playa de Laje en Seixal, estas piscinas volcánicas son otra maravilla natural de la costa norte y son gratuitas. Seixal destaca por su impresionante arco de lava sobre la piscina principal
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Doca do Cavacas (Funchal): También conocidas como Piscinas Gomes, son un pequeño complejo de piscinas naturales con acceso directo al mar situadas cerca de Praia Formosa.

Gastronomia de Madeira
La gastronomía de Madeira se basa en el producto local, de gran calidad y frescura. Al ser una isla relativamente aislada, los productos del continente resultan caros, por lo que la cocina madeirense ha sabido aprovechar al máximo los ingredientes de proximidad: pescados y mariscos del Atlántico, verduras frescas y frutas tropicales. En el mercado do Lavradores de Funchal podremos ver un espectaculo de frutas como maracuyá, plátano, higo de la India («tabaibo» en portugués), aguacate, papaya, tomate inglés y la chirimoya.
Aunque la base de muchas recetas proviene de la cocina tradicional de Portugal continental, también se perciben influencias de América del Sur, dando lugar a una fusión sabrosa y muy particular.
Bolo do Caco
Es el pan tradicional de Madeira: un pan plano elaborado con harina de trigo y boniato, cocinado sobre una losa de basalto caliente (caco). Se sirve generalmente caliente, untado con mantequilla de ajo y perejil, y es el acompañamiento perfecto para casi cualquier comida. También se utiliza como base para bocadillos, como el popular Prego no Bolo do Caco, un contundente sándwich de filete de ternera con huevo, jamón, queso, lechuga y tomate.
Espetada
Brochetas de carne de vacuno ensartadas en ramas de laurel y asadas a la brasa. Se presentan tradicionalmente colgadas sobre la mesa y suelen ir acompañadas de milho frito (dados de harina de maíz fritos) o patatas. Es uno de los platos más emblemáticos de la cocina madeirense.
Espada Preta
El pez sable negro (espada preta), capturado en aguas profundas a más de 1.200 metros, es una de las joyas del mar de Madeira. Se prepara de diversas formas, pero la más típica combina el pescado con plátano frito y salsa de maracuyá. Una mezcla sorprendente, exótica y muy sabrosa.
Lapas Grelhadas
Moluscos que se sirven a la plancha con ajo, mantequilla y zumo de limón. Este plato sencillo y delicioso es muy popular en la isla, ideal como entrante o para compartir.
Sopa de Tomate
Esta es quizás la sopa más famosa y distintiva de Madeira. Es una sopa reconfortante elaborada principalmente con tomates frescos y cebolla, sofritos hasta que estén dulces y luego cocinados a fuego lento.

Bebidas de Madeira
En Madeira podrás disfrutar de bebidas que difícilmente encontrarás en otro lugar.
Poncha
Es, sin duda, la bebida más emblemática de Madeira y no deberías irte de Madeira sin probarla. Tradicionalmente se elabora con aguardiente de caña de azúcar (conocido como ron de Madeira), zumo de naranja y miel. Esta es la versión original, llamada poncha regional, pero también existen variantes en las que el zumo de naranja se sustituye por jugos de frutas tropicales locales, como el maracuyá o mandarina. Muy popular en tabernas, bares y celebraciones, la poncha se bebe como si fuera un refresco. Conviene recordar que su contenido alcohólico es alto. ¡Cuidado con los tragos!
Vino de Madeira
Con más de cinco siglos de historia, el vino de Madeira es famoso en todo el mundo y uno de los pilares de la economía local. Su elaboración consiste en interrumpir la fermentación natural de la uva mediante la adición de alcohol neutro, lo que le otorga su carácter único. Hay variedades para todos los gustos: desde las más secas, como el Sercial (perfecto como aperitivo), hasta las más dulces como la Malvasía (ideal para postres). En Funchal se pueden hacer catas y visitas guiadas a diferentes bodegas para conocer mejor su historia y proceso de producción.
Nikita
La Nikita es una bebida muy popular en Madeira, especialmente en Câmara de Lobos. Se puede preparar con o sin alcohol, y sus ingredientes principales incluyen helado de vainilla (aunque a veces se usa de piña), zumo de piña, azúcar, vino blanco y cerveza. Todo se mezcla hasta conseguir una textura cremosa y refrescante. Curiosamente, su nombre proviene de la canción Nikita del cantante británico Elton John.
Brisa de maracuyá
Brisa es una marca de refrescos muy apreciada en Madeira, y su sabor más icónico es el de maracuyá. Fue de hecho, el primer refresco del mundo elaborado con esta fruta exótica. Es una bebida refrescante y sin colorantes artificiales que también se combina con vodka o ginebra.

«Con esta guía tan completa que hemos preparado, te resultará mucho más fácil organizar tu próximo viaje a Madeira. ¡Esperamos que la disfrutes tanto como nosotros!»







