Un Fin de Semana en Labastida

Labastida es uno de los pueblos más conocidos de la comarca de la Rioja Alavesa, ubicada al sur de la comunidad autónoma vasca. Se encuentra en un enclave excepcional, entre la Sierra Cantabria (que protege a Labastida de los temporales del norte) y el río Ebro, lo que favorece el cultivo de uvas para la elaboración de excelentes vinos. A pesar de tener poco menos de 1.500 habitantes, Labastida alberga alrededor de 20 bodegas, lo que demuestra la relevancia del vino en la región. Si bien el vino es un pilar fundamental de la economía y la cultura de Labastida, este pueblo ofrece mucho más a sus visitantes. En este articulo mostraremos diferentes opciones para disfrutar un fin de semana en Labastida
Para celebrar el cuarto aniversario de EuskoTB elegimos Labastida para pasar un precioso fin de semana. Nos pusimos en contacto con la Oficina de Turismo de Labastida y nos prepararon diferentes actividades muy interesantes.

Un mapa con las localizaciones que citaremos en nuestro articulo
Indice del artículo
- 1 Casco Histórico de Labastida
- 2 Otros lugares interesantes de Labastida
- 3 Otras formas de conocer labastida
- 4 Rutas por Labastida
- 5 Visitar bodegas
- 6 Donde comer
- 7 Donde alojarse
- 8 Agradecimientos
Casco Histórico de Labastida
Arco Larrazuria

Calle Mayor
La Calle Mayor es la arteria principal de Labastida, donde abundan numerosos palacios barrocos, todos ellos revestidos con piedra de sillería. Estos majestuosos edificios exhiben orgullosamente sus escudos de armas en sus fachadas, reflejando la gran concentración de linajes importantes en toda la comarca. Con más de cuarenta escudos heráldicos, Labastida se destaca como uno de los pueblos más blasonados de España. Cada uno de estos edificios blasonados cuenta con un cartel explicativo que detalla su historia y significado. Entre estos palacios destacan el Palacio Garizabal y la Casa de los Paternina.



Plaza la Paz
Siguiendo por la calle Mayor, llegaremos a la Plaza Mayor, también conocida como Plaza de la Constitución o de la Paz. Es el centro neurálgico de la villa, donde encontraremos entre otros lugares el Ayuntamiento, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y el Palacio de los Salazar Quintano, que actualmente alberga la Casa de Cultura y la Oficina de Turismo.
Desde su construcción en el siglo XVIII, esta plaza ha sido siempre el corazón y símbolo de la villa y siempre se encuentra llena de gente. Aquí cada agosto, comienzan las fiestas patronales con la bajada del pellejo desde la torre de la iglesia hasta el balcón del Ayuntamiento.

Ayuntamiento de Labastida
El Ayuntamiento data del siglo XVIII y está considerado como uno de los mejores ayuntamientos de Álava. Destacan los tres arcos de medio punto situados en la parte inferior del edificio, los cuales están representados en el escudo de Labastida. Se accede al edificio a través de un amplio soportal que se utiliza para realizar eventos cuando llueve.
El edificio consta de dos plantas. En la fachada de la planta principal encontramos tres balcones en voladizo, coronados con arcos simétricos a los de la parte inferior.

Palacio de los Salazar
Cerrando la plaza, a la derecha del ayuntamiento se encuentra el Palacio Salazar Quintano. Este colosal edificio también data del siglo XVIII. Originalmente propiedad de los Salazar, pasó luego a manos de la familia Quintano. Don Manuel Quintano fue el precursor en la técnica de envejecimiento del vino de Rioja. Este eclesiástico viticultor importó el método bordelés de elaboración de vinos. Más tarde, su técnica se expandió por toda La Rioja y la Península.
Este edificio ha tenido diversas utilidades como ser un casino de pueblo, una escuela pública o un cuartel de la Guardia Civil. En los años 80 estuvo casi en ruinas pero tras una importante reforma, hoy en día funciona como casa de cultura y oficina de turismo.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción
La majestuosa Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción se alza imponente sobre la Plaza de la Paz, fusionando los estilos renacentista y barroco. Inaugurada en 1602, su construcción se extendió hasta el siglo XVII. Destaca notablemente su imponente tamaño, algo desproporcionado para el reducido número de habitantes de la localidad. Este fenómeno se repite en varios pueblos de la Rioja Alavesa, lo que sugiere la opulencia de la comarca en aquella época. La Iglesia ha sido reconocida como Monumento Nacional.

En la imagen tomada desde el Paseo de Ronda, se distingue la imponente torre de 54 metros de altura y un módulo de forma octogonal adyacente a la iglesia, que es la Sacristía Nueva, conocida popularmente como el Ochavo debido a su forma característica.

Después de la lluvia de la víspera, a la mañana siguiente pudimos capturar esta foto de la iglesia de Labastida reflejada en una barrica de vino en uno de los bares de la plaza.

Calle del Frotín y la muralla
Continuando desde la plaza, caminaremos por la calle Frontín hasta la otra parte del pueblo. En esta calle encontraremos varios bares donde podremos disfrutar de unos vinitos y comer algo; hay un gran ambiente en esta zona.
Además, al igual que en la calle Mayor, también encontraremos más palacios con imponentes escudos en sus fachadas

En mitad de la calle encontraremos una amplia plaza donde podemos observar parte de la antigua muralla medieval, que fue descubierta en 2003. En la parte baja de la muralla se encuentran unas cuevas artificiales excavadas en la misma, que podrían haber sido eremitorios; estos nichos son llamados columbarios. Esta muralla data del siglo XI.
La parte alta de la muralla es conocida como el Paseo de Ronda, ya que los centinelas realizaban su ronda de vigilancia por esta parte de la muralla.


Barrio de la Mota
Desde la calle del Frontón ascenderemos por el camino que nos lleva al Cerro del Castillo, también conocido como el de La Mota, el barrio recibe este nombre. Por la calle de la Mota Baja, estaremos caminando por la parte alta de la muralla, desde donde obtendremos preciosas vistas.


Caminaremos por el barrio medieval de La Mota a lo largo de sus dos calles principales paralelas, La Mota Baja y Mota Alta, las cuales están conectadas por escaleras o rampas. Encontraremos preciosos jardines que son cuidados por los propios vecinos.

Destaca un palacio renacentista con un colosal escudo, conocido como el Ayuntamiento Viejo, ya que algunos de sus dueños fueron alcaldes de la villa cuando no existía un edificio público específico. Este palacio es un ejemplo del estilo renacentista de la comarca, construido en piedra de sillería bien labrada pero austera. Tiene dimensiones modestas y una fachada sencilla, sin ostentación ni grandilocuencia. El escudo pertenece a la familia Ramírez de la Piscina, un linaje que desciende de los Reyes de Navarra y del Cid Campeador.

Unos metros más adelante, junto a la sacristía, encontramos el lagar de La Mota, que antiguamente estuvo ubicado en el interior de una casa. En Labastida, muchas casas tenían su propio lagar para elaborar vino. Más adelante, visitaremos un lagar rupestre que se encuentra entre los viñedos de Labastida.

En unos recipientes cúbicos de piedra, llamados lagos, se depositaban los racimos de uva sin machacar. Aquí se realizaba la fermentación alcohólica, un proceso conocido como maceración carbónica. Hoy en día, este proceso se suele utilizar para elaborar tintos jóvenes, frescos y afrutados.
Después de fermentar, el vino se escurría por un caño hasta el torco, donde se recogía y se trasladaba a cubas de madera. Los racimos que quedaban en el lago se llevaban a la prensa para extraer el vino restante. Estos lagares caseros sustituyeron a los lagares rupestres que pueblan los alrededores de Labastida, los cuales aún hoy se pueden visitar y constituyen un valioso recuerdo del pasado vinícola de esta tierra.

Barrio del Olmo
Avanzamos por esta calle que comienza a ascender por una suave rampa detrás de la iglesia, llevándonos al barrio del Olmo. La Mota y el Olmo son conocidos como los barrios altos de Labastida. Cuando terminaron las guerras entre Castilla y Navarra, los señores abandonaron sus palacios situados en esta zona, para instalarse en las zonas bajas en palacios más amplios y confortables, como los que hemos visto anteriormente. Los labradores entonces subieron a los barrios altos para ocupar los solares que habían pertenecido a sus señores. Sin embargo, con el paso del tiempo, no quedan palacios medievales en esta zona; los únicos palacios que permanecen son los renacentistas del siglo XVI.

Un poco más arriba se encuentra la pequeña Plaza del Olmo. En la época medieval, esta era la plaza de la villa donde los vecinos se reunían y donde discurría la vida popular. En su día, en esta plaza había un gran olmo que dio nombre al barrio y que está representado en el escudo de la villa. Hoy en día es un lugar tranquilo, sin mucho interés.
Arco de Toloño
Desde la Plaza del Olmo sale una rampa que lleva a la ermita del Cristo. En la parte alta se encuentra el Arco del Toloño.
Antiguamente, este arco era la puerta de salida hacia la sierra de Toloño y formaba parte de la muralla medieval. En el siglo XVII, se reconstruyó en estilo barroco para unificar con el estilo del resto de las puertas de entrada de la villa. En la parte alta del arco hay una hornacina con una imagen de la Virgen de Toloño.

Ermita del Santo Cristo


Observatorio de estrellas del Monte del Castillo
Todavía podemos subir más, hasta el Cerro de la Mota. Este lugar encierra un enigma histórico, ya que se cree que aquí estuvo ubicado el antiguo castillo de Labastida. Aunque no se han encontrado evidencias arqueológicas, un documento de 1370 del rey Enrique II de Castilla menciona al señorío de Labastida y su castillo.
Exigente subida al cerro del castillo

Pero las vistas merecen el esfuerzo

Hoy en día, en la cima encontraremos un observatorio de estrellas. Aquí, se puede ver un planisferio que muestra el campo estelar visible desde el monte y explica las estrellas que se observan en ese momento. Al lado, hay una mesa con una imagen del cielo tal como se veía el 20 de marzo de 1242, el día en que se otorgó el fuero a la villa de Labastida. El texto de este panel está escrito en castellano, latín, hebreo y euskera.

Otros lugares interesantes de Labastida
Como hemos podido comprobar el casco histórico de Labastida está repleto de lugares interesantes. Sin embargo, si salimos de él podremos encontrar aún más lugares que merecen una visita.
Lagares rupestres
Estos lagares datan del siglo XI y estuvieron en funcionamiento hasta el siglo XVII. Están excavados en roca arenisca y ubicados entre viñedos, generalmente a unos tres metros de altura del suelo. Aquí, la uva era pisada o prensada mecánicamente con la ayuda del ganado. Fueron utilizados por pequeños propietarios y campesinos que trabajaban en condiciones rudimentarias bajo la dependencia de señores feudales y monasterios. Una vez prensada la uva, obtenían el mosto y lo transportaban en carretas a sus dependencias para obtener posteriormente el vino.

Nosotros visitamos el conjunto de Matabuena Norte, que consta de seis lagares, algunos de ellos muy deteriorados, pero en uno de ellos se pueden observar claramente las tres partes de un lagar rupestre:
- Pileta: es la superficie de forma redonda donde se pisaba o prensaba la uva. Tiene un diámetro de 1,6 metros y algo menos de 20 cm de profundidad.
- Torco: es el depósito donde se recogía el zumo de la uva que se había prensado.
- Canal: es el conducto que unía la pileta y el torco, y tenía forma de media caña.
El lagar de Matabuena es un lagar de prensado. Se observa a ambos lados de la pileta unos agujeros donde se apoyaban las dos columnas que sujetaban el husillo.

Tumbas antropomorfas de Remelluri
Otro de los lugares que nos sorprendieron en Labastida fue la Necrópolis de Remelluri. Ubicada en la Granja Nuestra Señora de Remelluri, encontramos 300 tumbas antropomorfas, unos sepulcros excavados en la roca que tienen una forma similar a la del cuerpo humano. Estas tumbas datan de los siglos IX y X, dando una idea de que en esta zona hubo un asentamiento en el siglo X..

KxK haciendo un poco el tonto.

Otras formas de conocer labastida
Tras recorrer el casco histórico y lugares interesantes en el exterior, queremos sugerir otras formas de conocer mejor Labastida.
Gymkhana Tecnológica
No hay forma más divertida de conocer algunos de los rincones más emblemáticos de Labastida y su historia que realizar una gymkhana tecnológica. La Oficina de Turismo de Labastida nos citó delante del ayuntamiento a las 10:00. Tras unas breves indicaciones, el grupo se dividió en dos equipos que se enfrentaron para completar la gymkhana y responder un cuestionario final.
Para participar, solo es necesario usar un smartphone. Durante la prueba debemos estar atentos a los videos y textos que nos muestran, pero para conocer cuál es el siguiente destino hay que solucionar diferentes enigmas que requieren ingenio y mantener la calma.

Para demostrar que se han visitado los lugares que se indican en el juego se debe de sacar diferentes fotografias, ademas, el equipo que menos tiempo invirtiera y mejor contestara sería el ganador. No hubo competencia en la prueba y el equipo Los Quintano, donde participaba KxK, fue el gran vencedor.

Recorrer Labastida buscando murales
Cada vez es más frecuente encontrar localidades que decoran sus paredes con grandes murales. Ya os mostramos los murales de Vitora-Gasteiz y de Romangordo. En Labastida destaca el enorme mural que se encuentra en un lateral de una casa de la calle Frontin donde se observa un niño con un racimo de uva en la mano.

En Labastida encontraremos más murales en diferentres fachadas.

Rutas por Labastida
El entorno natural de Labastida es precioso. Rodeado de viñedos y protegido por la Sierra Cantabria, el pueblo se ve resguardado de la mayoría de los temporales que llegan del norte, mientras que al sur sus campos se extienden hasta el río Ebro. Todo ello dota a Labastida de un microclima y un ecosistema variado que invita a tener contacto con la naturaleza. A continuación, os proponemos tres rutas diferentes que podréis hacer en Labastida.
Ascenso al monte Toloño desde San Ginés
Esta ruta comenzará desde el Parque de San Ginés, ubicado a tan solo 2 kilómetros del municipio de Labastida. También podríamos iniciar la ruta desde el casco urbano, pero esa parte la describiremos en la siguiente ruta. El parque, situado alrededor de la ermita de San Ginés, cuenta con zona de aparcamiento, mesas, barbacoas y un parque infantil. Es el lugar perfecto para recobrar fuerzas, hidratarnos y saciar el apetito después de terminar nuestra ruta.

Comenzamos el ascenso por bosques de pinos y encinas, acompañados de los aromas de diferentes plantas aromáticas como el tomillo y el romero. El ascenso es rápido y a medida que vamos ganando altura, las vistas del valle mejoran. Es una bonita excusa para girarnos y contemplar el paisaje mientras tomamos un poco de aire.

Una vez hayamos salido del bosque, llegaremos a la Ermita del Humilladero. Continuaremos ascendiendo pero por un terreno rocoso, típico de la Sierra Cantabria. Apenas nos quedan 10 minutos para llegar a uno de los lugares más sorprendentes de la zona, el antiguo Monasterio de Santa María del Toloño, que se encuentra en ruinas. A finales del siglo XIV, el obispo de Calahorra lo cedió a los Jerónimos. Establecidos algunos en Toloño, permanecieron allí hasta 1422, cuando no pudiendo resistir las inclemencias del clima ni sobrellevar la incomodidad y aspereza del sitio, lo abandonaron devolviendo el santuario al obispo junto con una granja llamada Erremelluri. Más tarde, la Hermandad de la Divisa se estableció aquí hasta que en 1835 fue destruido en las Guerras Carlistas y abandonado.



En las inmediaciones del monasterio podemos encontrar diferentes neveros. Estas antiguas estructuras se utilizaban para almacenar nieve y hielo durante los meses de invierno, que luego se convertía en agua para su uso en los meses más cálidos, además de usarlo para la conservación de alimentos

En la zona del monasterio sorprende encontrarnos con un enorme pastizal, un terreno amplio y liso. Ya nos queda poco para llegar a la cima del Toloño. El terreno es escarpado, pero con un poco de atención llegaremos al techo del Toloño, donde sus amplias e inmejorables vistas habrán merecido el esfuerzo. Hacia el sur tendremos todo el valle del Ebro a nuestros pies y en el horizonte, la Sierra de la Demanda con la silueta de San Lorenzo como referente. Hacia el norte, las montañas alavesas.

Podemos descender por el mismo camino o desviarnos hacia la derecha para ascender la Peña del Castillo y la Peña las Doce, desde donde tendremos vistas aún más espectaculares.

Datos Tecnicos:
Distancia: 8 km
Ascenso: 650 m
Altura Máxima: 1271 m
Recorrido: Ida y Vuelta
Paseo del Machimbrao
Este plan es perfecto para realizarlo en familia, ya que el recorrido es corto y con escaso desnivel. A lo largo de la ruta, se combinan la naturaleza y el arte, creando la sensación de estar caminando por una galería de arte al aire libre.
Comenzamos la ruta en la plaza del pueblo y ascendemos por el Barrio del Olmo. Cruzaremos por el arco de Toloño y caminaremos entre viñedos hasta llegar al Parque de San Ginés. Giraremos a la derecha hasta llegar a un pequeño alto desde donde se aprecia la Granja de Nuestra Señora de Remelluri. Aquí es donde realmente comienza nuestro camino del Machimbrao.

El Camino del Machimbrado, con una longitud de poco más de dos kilómetros, discurre por una ladera en la que podemos encontrar más de una veintena de obras de arte. El artista local Pedro Pablo Amurrio lleva más de treinta años dando rienda suelta a su imaginación y aprovechando los elementos que se encuentran en este camino para esculpir estas obras de arte. Pedro Pablo es enólogo de profesión, pero sus obras del Machimbrado demuestran que es un gran artista, mucho más que la gran mayoría de los artistas que se dedican al 100% de su tiempo a crear arte.
La primera obra que encontramos es un mojón que indica la dirección que debemos seguir para llegar a Roma. Como estamos haciendo la ruta en sentido inverso, esta marca nos señala por dónde ir, ya que todos los caminos conducen a Roma.

En cada obra de arte, damos rienda suelta a nuestra imaginación e interpretamos lo que el artista ha querido expresar. Las obras no tienen nombre, por lo que cada visitante puede dar su opinión y bautizarlas. Pedro Pablo utiliza las piedras y maderas que se encientran por la zona para esculpir sus obras. Incluso se aprovecha de piezas de reciclaje, por ejemplo un pedazo de tubo enorme que se utilizaba para encauzar el agua del regadio.






Curiosa y significativa esta obra que es muy especial para su autor, ya que en este lugar pidió matrimonio a su mujer. Unos tótems de madera parecen proteger unas rocas lisas sobre las que descansan dos grandes dados, que siempre suman siete.

Nuestra ultima obra tambien es especial para el autor. Si el recorrido empieza desde el pueblo es la primera que se encuentra el paseante. Es una cara tallada que esta mirando al horizonte. Pedro Pablo esculpio una piedra que se encontraba en las proximidades y cada vez que pasaba por alli se decia a si mismo que algún dia esculpiria algo en ella.

Mientras caminábamos por la ruta del Machimbao, encontramos restos arqueológicos de un acueducto y un canal de agua. El agua era transportada desde los manantiales de la sierra del Toloño hasta el centro de Labastida y los viñedos. El canal y el acueducto se utilizaban para superar las irregularidades del terreno.



Caminar entre viñedos
Un plan relajado y en contacto con la naturaleza seria caminar sin rumbo entre la gran cantidad de viñedos que hay en Labastida. Es un plan perfecto para cualquier epoca del año disfrutando de las precisosas vistas y el peculiar aroma terroso de las vides.
En primavera, los viñedos cobran vida con un verde vibrante mientras las vides comienzan a brotar. Los primeros brotes y flores llenan el aire con un aroma fresco. Mas tarde, el verano trae la plenitud del crecimiento, con viñedos exuberantes y hojas densas que crean un mar verde bajo el sol brillante. Los racimos de uvas comienzan a formarse, creciendo día a día y pintando un cuadro de abundancia y esperanza. El otoño es una explosión de colores cálidos, con hojas que se tiñen de rojo, naranja y dorado. Es la temporada de la vendimia, donde los viñedos se llenan de actividad y alegría mientras se recogen las uvas maduras, listas para ser transformadas en vino.




Visitar bodegas
Si se visita Labastida, uno de los planes imperdibles es recorrer una de sus bodegas. En Labastida hay alrededor de 20 bodegas y varias de ellas se pueden visitar. En nuestra escapada de fin de semana, visitamos dos bodegas que recomendamos encarecidamente.
Bodegas Aimarez
Aprovechando nuestra visita, contacté a Iñaki Mata para comprar vino. En varios eventos organizados por Jose Azpetia de Zum Edizioak, ya habíamos probado el vino de Aimarez y nos encantó. Al comienzo de la pandemia, me trajeron personalmente varias cajas de vino hasta Legazpi. Iñaki dijo que no había ningún problema para la compra y sugirió que podríamos disfrutar de una copa juntos
Le transmitimos el plan de tomar algo a los compañeros de EuskoTB y les gustó la idea. Los Mata no pusieron ninguna objeción y nos prepararon una visita impresionante. Nos presentamos 6 miembros de EuskoTB en las bodegas Aimarez, situadas en el barrio del Otero. Tras los saludos pertinentes, nos montamos todos en su 4×4 para 8 personas y visitamos sus diferentes viñedos. Además, ellos fueron quienes nos mostraron la necrópolis de Remelluri y el lagar rupestre de Matabuena.

Después de visitar los viñedos y escuchar atentamente todas las explicaciones de los hermanos Mata sobre el mundo de la viticultura, regresamos a la bodega. Conocimos todas las instalaciones y el proceso de elaboración del vino. Y para rematar, nos prepararon una rica merienda.
Aimarez es el acrónimo de Aitor Iñaki Mata Pérez. Esta bodega es joven; estos hermanos comenzaron a embotellar vino con su propia marca en el año 2014, con el abuelo Félix a la cabeza. Anteriormente, los Mata se dedicaban profesionalmente a otras labores que abandonaron para seguir la tradición familiar de elaborar vino

Las instalaciones y sus depósitos están adaptados para la elaboración de vinos carbónicos llenos de frescura.
La bodega produce diversas variedades:
- Tinto de Maceración Carbónica: Compuesto por un 92% de Tempranillo tinto, 6% de Viura y 2% de Garnacha. Es un vino tinto joven con intensos aromas frutales que deja un regusto potente. La producción anual alcanza las 70.000 botellas.
- Blanco Viura 100%: Este vino presenta un carácter alegre con toques cítricos. Se producen alrededor de 10.000 botellas anualmente.
- Tinto Edición Limitada: Elaborado con un 100% de Tempranillo, luego de la maceración carbónica, se realiza una segunda fermentación en barricas de 500 litros. Esta edición limitada está dedicada a su abuelo Félix.

La merienda fue muy completa y como colofón, una sublime panceta al sarmiento. ¡Brutal!

Para finalizar la visita pasamos por el almacén y compramos unas cuantas cajas de vino Aimarez.
Datos Prácticos:
Viñedos y Bodega EL Otero S.C
Manuel Quintano Plaza, 1, 01330 Labastida, Araba
Telf: 696 62 05 05 659 05 27 48
Bodegas Tierra
Tras la intensa gymkhana que mejor plan que visiatar la bodega Tierra. Fuimos recibidos con una fresca copa de vino blanco de Tierra envejecido en barrica.






Datos Prácticos:
Bodegas Tierra
El Olmo 16, 01330 Labastida, Araba
Telf: 945 331 257 605 672 373
https://tierrayvino.com
Donde comer
En Labastida, no todo se trata de experiencias enológicas; también ofrece diversas opciones gastronómicas muy interesantes. A continuación, mencionamos algunas de ellas.
Martxoa
El Bar Martxoa, ubicado en la calle del Frontín, en pleno corazón de la villa, fue el establecimiento que más visitamos en Labastida, dado su amplio abanico gastronómico. Por las mañana, acudimos a desayunar por tan solo 3.8 €, lo cual incluía café, zumo de naranja natural y una tostada o croissant a la plancha o alguno de los pintxos recién preparados. Posteriormente, al mediodía, después de regresar de nuestro paseo por el Machimbrao, su mostrador lucía una amplia gama de exquisitos pintxos. Durante el popular poteo de mediodía o tarde, el bar siempre estaba lleno de gente. Pero lo que más nos fascinó fueron los cócteles del Martxoa. Iñigo, un experto coctelero, ofrece un extenso catálogo de cócteles. De hecho, entre todos los EuskoTB llegamos a probar nada más y nada menos que 9 cócteles diferentes.
Expresso Baileys Martini, Cookie, Labastida Sour, Shrek, Toloño Rosa, EL Roble, Martxoki o Relax on alguno de los cócteles que ofrece Martxoa.

La Cerve
Si buscas un lugar donde comer bien y a buen precio, debes acudir a La Cerve. Es un espacio al aire libre donde se ofrecen diferentes platos elaborados a la parrilla. La calidad de la carne que ofrece La Cerve es extraordinaria; se nota que el carnicero es parte de este negocio también. Es importante tener en cuenta que La Cerve solo abre en verano y primavera, ya que no es realmente un establecimiento, sino una carpa ubicada en mitad de la calle.
Jatorrena
Jatorrena no es solo un restaurante asador, sino también un hotel. El restaurante cuenta con dos enormes comedores ideales con capacidad para hasta 500 comensales, perfecto para comidas en grupo.
Los fines de semana, además de la carta, se ofrece un menú de fin de semana por 32 € que incluye las especialidades de la casa:
- Primer Plato: Patatas con chorizo a la riojana, Pochas con sacramentos o Plato de entremés.
- Segundo Plato: Chuletillas asadas al sarmiento con ensalada, Pluma al sarmiento con ensalada o Bacalao a la riojana.
- Postres: Flan de huevo, Arroz con leche o Tarta de queso.

Donde alojarse
Como nosotros eramos un grupo grande y queríamos estar juntos alquilamos varios apartamentos contiguos
Solar de Quintano
En el mismo centro de Labastida encontramos el Solar de Quintano, una casa solariega que data del siglo XVIII. Esta casa perteneció a Diego Quintano, hermano de Manuel Quintano que ya hemos citado anteriormente. Es una casa de estilo neoclasia realizarda en piedara de silleria Tras la reforma del 2004 se construyeron cuatro apartamentos turisticos sin abandonar el estilo original de la casa.




Agradecimientos
Para concluir, no importa la época del año, este pueblo encantador de la Rioja Alavesa a pies de la sierra de Toloño, siempre tiene algo especial para ofrecer, dejándote con ganas de volver y seguir descubriendo sus maravillas. VOLVEREMOS.
Agradecimientos:
- A Iñaki y Aitor Mata de Bodegas Aimarez por la visita a su bodega y viñedos, por explicarnos tantos conceptos desconocidos de la viticultura para nosotros. También por la sorprendente ruta por la Labastida más antigua. Y sobretodo por la merienda y el cariño mostrado
- A José Manuel Calleja de la Oficina de Turismo de Labastida por el plan tan completo preparado para el sabado.
- A Iñigo e Ixone por el espectaculo de los deliciosos cocteles
- A Itzi de Recorriendo el Planeta y Eva de Dreaming Holidays por preparar un fin de semana tan chulo

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