Estreno audiovisual ‘Georgia – Armenia: Cáucaso, frontera entre Europa y Asia’

Con la llegada de la primavera, en Legazpi, cada año nos toca presentar el audiovisual del viaje realizado el verano anterior. En esta ocasión, el protagonista será un recorrido por dos países poco conocidos pero muy interesantes: Armenia y Georgia. A través de fotografías y explicaciones iremos recordando el viaje, los lugares visitados y algunas de las experiencias más destacadas.
Ambos países están situados en el extremo oriental de Europa, en la región del Cáucaso, un territorio montañoso que marca la frontera natural con Asia. Armenia y Georgia destacan por sus paisajes variados, su larga historia y una cultura muy ligada a sus tradiciones. El audiovisual será una oportunidad para conocer mejor esta zona del mundo y acercarnos a la forma de vida de sus gentes.
Indice del artículo
Estreno en Legazpi
Estreno
27 de marzo del 2026
19.00 horas
Sala Latxartegi
Legazpi (Gipuzkoa)
Georgia en pleno Caúcaso
Georgia se asoma a Europa desde el Cáucaso como un balcón natural entre continentes. Las montañas del Gran Cáucaso, con sus cumbres afiladas y nevadas, marcan una frontera física y simbólica con Rusia, a menudo tensa. Tras la caída de la Unión Soviética, el país atravesó años de conflictos y convulsiones, pero lejos de diluir su identidad, esas heridas han reforzado su carácter.
La mejor forma de empezar a entenderlo es en Tiflis. La capital georgiana es una ciudad sin complejos, donde balcones de madera del siglo XIX cuelgan sobre barrancos, conviviendo con bloques soviéticos y atrevidas estructuras contemporáneas de cristal y acero. Aquí, la historia no se esconde ni se maquilla: se acumula.

Georgia también se explica a través del vino. El país se considera la cuna mundial de la viticultura y mantiene una tradición de más de 8.000 años. La fermentación en qvevris —grandes vasijas de barro enterradas bajo tierra— sigue siendo una práctica viva, más cultural que comercial, profundamente ligada a la identidad nacional.
Ecos del Imperio Soviético
Al dejar la capital, el viaje adquiere un tono más introspectivo. En Gori, ciudad natal de Josef Stalin, el legado soviético sigue muy presente. El museo y su casa de nacimiento reflejan la relación ambigua que Georgia mantiene con este capítulo de su historia: imposible de ignorar, difícil de asumir.
Esa herencia se vuelve casi fantasmal en Tskaltubo, antiguo balneario de la élite soviética. Sus sanatorios abandonados, de arquitectura monumental, permanecen atrapados en otra época. Columnas, mosaicos y teatros vacíos hablan de un esplendor que se desmoronó junto con el imperio que lo sostuvo.

Ciudades excavadas en la roca: vivir bajo tierra
Mucho antes del periodo soviético, Georgia ya había aprendido a sobrevivir excavándose a sí misma. A lo largo del país se conservan antiguas ciudades rupestres, complejos habitados durante siglos por comunidades que vivían literalmente dentro de la roca. No eran refugios primitivos, sino auténticos centros urbanos adaptados a un entorno hostil y a una historia marcada por invasiones constantes.
El ejemplo más espectacular es Vardzia, un enorme complejo monástico excavado en un acantilado del sur del país. Construido en el siglo XII, llegó a albergar miles de estancias interconectadas: iglesias, bodegas, túneles, almacenes y viviendas, diseñadas para ocultarse del enemigo y resistir largos asedios.

Más antigua aún es Uplistsikhe, habitada desde la Edad del Bronce. Situada sobre una colina estratégica, fue un importante centro comercial y religioso. Caminar hoy entre sus cuevas, altares y calles excavadas es recorrer uno de los asentamientos urbanos más antiguos del Cáucaso y entender hasta qué punto la roca fue hogar, defensa y arquitectura.
Svanetia: El Cáucaso indomable
Al norte del país, en una de las regiones más aisladas de Georgia, se encuentra Svanetia. Rodeada de picos afilados y valles profundos, esta zona permaneció incomunicada durante siglos, lo que permitió conservar una cultura y un paisaje humano prácticamente intactos desde la Edad Media.
Svanetia es conocida por sus torres defensivas medievales de piedra, construidas entre los siglos IX y XIII. Erigidas junto a casas y aldeas enteras, servían tanto de refugio como de símbolo de poder familiar. El gran número de torres convierte a la región en uno de los conjuntos medievales mejor conservados de Europa.
El principal núcleo es Mestia, puerta de entrada al Alto Cáucaso. Más allá, casi tocando el cielo, se encuentra Ushguli, uno de los asentamientos habitados permanentemente más altos de Europa. Rodeado de glaciares y dominado por torres de piedra, Ushguli parece suspendido fuera del tiempo.

Armenia: Tierra de piedra y fe
Cruzar la frontera hacia Armenia es cambiar de escenario. El verde de Georgia se transforma en un paisaje más seco y austero, dominado por tonos ocres y cielos intensamente azules. El entorno es más duro, pero también profundamente espiritual.
Armenia fue el primer país del mundo en adoptar el cristianismo como religión oficial, en el año 301 d.C. Esta herencia se refleja en su geografía: monasterios e iglesias de piedra oscura emergen en acantilados, mesetas y cañones remotos. Más que templos, han sido durante siglos refugios culturales y símbolos de resistencia.
El gigante inalcanzable
El momento más sobrecogedor del viaje llega en el monasterio de Khor Virap, situado junto a la frontera cerrada con Turquía. Aquí, la geopolítica se vuelve visible y palpable.
Sin embargo, basta levantar la vista para que todo lo humano parezca pequeño. En el horizonte se alza el Monte Ararat, símbolo nacional armenio y montaña mítica donde la tradición sitúa el Arca de Noé. Aunque hoy se encuentre en territorio turco, su silueta domina el paisaje armenio como recordatorio constante de identidad, pérdida y memoria.
Ruta del viaje de Armenia y Georgia
Para recorrer Armenia y Georgia utilizamos Tiflis como punto de inicio y final del viaje. Tras un primer contacto con la capital georgiana, nos desplazamos hacia Armenia, entrando por el norte del país para visitar algunos de sus sitios religiosos e históricos más importantes, como los monasterios de Haghpat y Sanahin.
Después de explorar la capital, Ereván, el viaje continúa hacia otros destinos destacados, como el monasterio de Geghard y la “Sinfonía de las Piedras” en Garni. Finalmente, el recorrido sigue por Khor Virap y Noravank, pasando por el lago Sevan y Dilijan, antes de regresar a Georgia, configurando así un viaje de carácter circular.

Tras nuestro regreso de Armenia a Tiflis, nos adentramos hacia el norte por la famosa carretera militar rusa, rodeados de los paisajes impresionantes del Cáucaso. En el camino hacemos paradas en lugares llenos de historia, como Mtskheta, antigua capital y corazón espiritual de Georgia, y la fortaleza de Ananuri, con sus torres y murallas que parecen surgir de la propia montaña. El viaje continúa hasta Stepantsminda, a los pies del imponente Monte Kazbek, que se alza cubierto de nieve como un coloso silencioso.
Abandonando las alturas, descendemos al centro de Georgia, donde exploramos la misteriosa ciudad excavada en la roca de Uplistsikhe, y visitamos Gori, cuna de historia y leyenda. Desde aquí nos dirigimos hacia la remota región de Svaneti, aislada y auténtica, donde las torres medievales vigilan los valles y el tiempo parece discurrir más despacio.
En nuestro recorrido no faltan visitas a Kutaisi y a los antiguos balnearios de Tskaltubo, testigos silenciosos de la época soviética. Para cerrar la ruta, exploramos las fascinantes cuevas de Vardzia, donde los monjes construyeron su mundo entre la roca y la historia. Finalmente, regresamos a Tiflis antes de regresar a casa

Mapa de nuestra ruta

Video Promocional
Video promocional del audiovisual Armenia Georgia. Cáucaso: Frontera entre Europa y Asia que se estrenara en la charla de Legazpi
