Completa guía para viajar a Mongolia

Mongolia es un país muy desconocido en nuestro entorno, pero aquellos que amen la naturaleza encontrarán en este país un destino imprescindible. En Mongolia descubriremos vastas praderas, imponentes montañas, enormes desiertos y una cultura nómada única. Hemos preparado una completa guía para viajar a Mongolia, donde hemos tratado diferentes aspectos que facilitarán al viajero su próximo viaje, desde como preparar el viaje hasta los aspectos más variados de la cultura mongola.
Indice del artículo
- 1 Primeros conocimientos de Mongolia
- 2 Visados
- 3 Como Llegar a Mongolia
- 4 Como moverse por Mongolia
- 5 Ruta Realizada
- 6 Alojamientos
- 7 Vacunas – Sanidad
- 8 Clima – Cuando viajar
- 9 Seguridad
- 10 Comunicaciones
- 11 Moneda
- 12 Idioma
- 13 Religión
- 14 Festival Naadam
- 15 Comidas
- 16 Electricidad – Enchufes
- 17 Libros y peliculas Recomendadas
Primeros conocimientos de Mongolia

Visados
ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: Con el fin de impulsar la llegada del turismo, 34 países entre los que se encuentra España, no necesitan ningún tipo de visado para entrar en Mongolia. Esta medida es temporal, entró en vigor el 1 de enero del 2023 y en principio es válido hasta final del 2025. Esto ha impulsado muchísimo la llegada surcoreanos, ya que a Ulan Bator llegan 6 aviones llenos de turistas de este país, cada día en verano. Este permiso es solo con fines turísticos y tiene una validez de 30 días. Para viajes de mayor duración u otro motivo no turístico hay que ponerse en contacto con la Embajada de Mongolia en París.
El pasaporte debe tener una validez superior a 6 meses y dos páginas en blanco.

Como Llegar a Mongolia
La gran mayoría de viajeros que llegan a Mongolia lo hacen en avión, siendo Ulan Bator la puerta de entrada. Por tierra hay dos pasos fronterizos con China y otros dos con Rusia. También se puede llegar en el tren Transmongoliano que conecta Moscú con Pekín.
El nuevo aeropuerto internacional de Chinggis Khaan (UBN) se sitúa a 52 km, ha sido inaugurado recientemente y adecuado para recibir más vuelos internacionales. Desde Europa la opción más sencilla es volar desde Estambul, pero no operan vuelos todos los días de la semana. Otra opción puede ser MIAT Mongolian Airlines, la aerolínea nacional de Mongolia que vuela desde Frankfurt. Desde Asia hay más opciones para llegar a Mongolia en avión, ya que hay vuelos de diferentes países como China, Corea, Japón, Tailandia o Vietnam
Como moverse por Mongolia
Olvídate del transporte público en Mongolia. La gran extensión del país y la nula infraestructura hacen inviable su uso. La mejor forma de recorrer Mongolia es hacer un roadtrip en furgoneta UAZ con chófer local. Para ahorrar algo de tiempo, se pueden realizar algunos traslados en vuelo interno desde Ulán Bator hasta Dalanzadgad en el sur o Mörön en el norte.
Por ejemplo, nosotros partimos de la capital y el primer desplazamiento lo realizamos en un tren nocturno del mítico Transiberiano. Siempre ha sido nuestro sueño recorrer el Transiberiano pero no es posible debido a la situación actual en Rusia. Por eso nos emocionó mucho comenzar el viaje en este medio de transporte.
En los 14 días siguientes, recorrimos casi 2.000 km por pistas o fuera de pista en una antigua furgoneta rusa UAZ de los años 70, con una ruda tracción 4×4, sin amortiguacion, asientos durisimos, sin cinturón de seguridad y con gran cosumo de gasolina, 20 litros/100km. Es el medio de transporte más habitual en este tipo de viaje, ya que es un vehículo barato que transita por cualquier tipo de superficie y condición meteorológica.

A lo largo de este tiempo, sufrimos incontables averías mecánicas que afectaron nuestro viaje. Sin embargo, nuestros chóferes demostraron su arte e ingenio como mecánicos. Tenemos innumerables anécdotas, pero podríamos resumir diciendo que cambiamos el nombre de nuestras furgonetas y ahora son DesgUAZe y el chófer McGyver.
Después de numerosos infortunios mecánicos en nuestras UAZ, tuvimos la oportunidad de probar durante dos días la experiencia de recorrer Mongolia en modernos Lexus 4×4. Fueron dos trayectos muy confortables en este vehículo, pero la emoción y autenticidad de recorrer Mongolia en una vieja UAZ fueron uno de los puntos claves del viaje.



Tuvimos que ascender puertos de montaña por caminos de tierra, atravesar vastas estepas, transitar por áridos desiertos pedregosos, cruzar ríos caudalosos, afrontar terrenos embarrados, superar tramos pedregosos y sortear innumerables baches. Por las praderas y las estepas cada conductor buscaba la mejor trazada, ya que después de las lluvias circular por las roderas se hacía muy dificultoso. Era mejor buscar una nueva trazada. Había momentos en que las otras UAZ circulaban paralelas a nosotros pero a casi 2 km de distancia. Pero para estos choferes experimentados no era ningún problema encontrar la orientación adecuada. En los pocos kilómetros de asfalto que vimos, muchas veces el ganado se hacía dueño del tránsito. Es toda una experiencia circular por Mongolia. En cada momento nuestras UAZ lo daban todo pero no sabíamos cuánto tiempo íbamos a tardar en sufrir el siguiente infortunio.
El viaje en las furgonetas UAZ es muy duro, no recomendamos esta opción para personas que sufran de la espalda y aquellos que no soportan pasar muchas horas metidos en un vehiculo






Ruta Realizada
- Ulan Bator Danshig Naadam – Khuree Tsam
- Ulan Bator– Noche Tren Transmongoliano
- Erdenet- Lago Khovsgol
- Lago Khovsgol
- Lago Khovsgol- Mörön- Lago Zuun
- Zuun- Parque Nacional Khorgo
- P.N. Khorgo – Tsetserleg – Aguas Termales Tsenkher
- Tsenkher –Kharakhorum
- Kharkhorum- Monasterio Ongi
- Monasterio Ongi –Bayanzag-Dunas De Khongoriin
- Dunas De Khongoriin- Cañon De Yoliin Am
- Cañon De Yoliin Am- Tsagaan Suvarga
- Tsagaan Suvarga- Baga Gazriin Chuluu
- Baga Gazriin Chuluu – Ulan Bator
Croquis de nuestra ruta

Mapa con las localizaciones que visitamos durante el viaje
Alojamientos
Durante nuestro viaje a Mongolia, solo nos alojamos en hoteles en Ulan Bator la primera y última noche del viaje. El resto de las noches nos alojamos en campamentos turísticos formados por yurtas, que en Mongolia son conocidas como gers.
Los gers son unas tiendas de acampada grandes, al estilo de las que usan los nómadas, donde los viajeros disponen de dos o tres pequeñas camas acondicionadas con sábanas y edredones. En la mitad norte del país, incluso en agosto, la temperatura baja mucho por la noche. En el centro del ger hay una estufa que los miembros del campamento encienden cada noche y mañana. Para alimentar este fuego, tenemos una caja de leña. La madera, parecida al pino, prende mucho y rápido, calentando rápidamente la habitación. Sin embargo, se consume tan rápido como se ha prendido, por lo que a mitad de noche tocará abrigarse bien con la manta.

Los baños y duchas son comunes y están situados en edificios contiguos. Todos ellos estaban limpísimos y con los encargados siempre atentos para mantenerlos lo más limpios posible. Todos los campamentos disponen de restaurante donde nos sirven los desayunos y cenas.
Es sorprendente cómo en lugares inhóspitos con difícil acceso encontramos campamentos perfectamente equipados, incluso con cervezas para cenar. Aunque a veces no estén suficientemente frías, hay que entender que la electricidad de los campamentos depende de generadores que generalmente funcionan en un horario reducido.



Vacunas – Sanidad
No hay ninguna vacuna obligatoria, pero se recomienda estar vacunado del tétano, poliomielitis, fiebre tifoidea y hepatitis A. Recordamos pedir cita en Vacunación Internacional para aclarar cualquier tipo de duda, tened en cuenta que es muy complicado obtener estas citas por lo que hay que reservarlas lo antes posible.
La sanidad y los medicamentos son muy limitados fuera de las principales ciudades. El viaje a Mongolia es tremendamente rural, muy alejados de cualquier hospital o farmacia donde poder comprar medicamentos. Nuestro gran temor en este viaje era tener algun accidente o importuno en algún lugar inhóspito, ya que sabíamos que sería muy difícil llegar a cualquier punto donde nos pudieran atender mínimamente. En otros países hemos tenido que usar servicios médicos y hemos podido llegar a los mismos en un breve espacio de tiempo, algo impensable en Mongolia.
Como en todo viaje al extranjero recomendamos llevar un botiquín completo con analgésicos, antibióticos, antisépticos, antihistamínicos, antidiarreicos, repelente para insectos, vendas, tiritas, esparadrapo, tijeras, pinzas y termómetro. Si fuera necesario comprar alguna medicina en Mongolia, debemos saber que la gran mayoría llegan de Rusia y China, y los prospectos difícilmente podremos entenderlos.
La atención médica es desigual según los centros, pudiendo ser precaria en zonas rurales. La sanidad no es gratuita y las facturas médicas pueden ser elevadas. Es altamente recomendable contar con un seguro de viaje que cubra la asistencia sanitaria durante la estancia, hospitalización y repatriación. En caso de estar bajo tratamiento médico, se recomienda llevar la medicación necesaria para la estancia en Mongolia. No todas las medicinas occidentales están disponibles en Mongolia.
Recomendamos viajar con un buen seguro que nos cubra una atención médica durante nuestra estancia en Mongolia o una posible repatriación. Por ser lector de Pasaporte a Wonderland puedes obtener un descuento del 5% en tu próximo seguro con IATI, clica en el banner
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Clima – Cuando viajar

Seguridad
Mongolia es un país seguro y la situación política del país es estable. Pero aun así debemos estar atentos cuando estemos en los mercados o medios de transporte, debemos vigilar nuestras pertenencias. En Ulan Bator y en especial en la época del Festival Naadam, es posible encontrarse con carteristas y personas amantes de lo ajeno. Debemos prestar la misma atención que le prestamos a nuestras pertenencias en nuestro día a día.
Comunicaciones
Cuando salimos de casa y llegamos a un hotel, lo primero que pedimos es la clave del wifi. Olvídate del wifi en Mongolia, solo pudimos obtener wifi en tres lugares en todo nuestro viaje: en el hotel de Ulan Bator, en el museo Chigiis Khan de UB y en un restaurante de Mörön. Además, sabíamos que la cobertura telefónica en este inmenso país es muy limitada, veníamos concienciados a estar incomunicados.
Habíamos barajado la posibilidad de adquirir previamente una SIM internacional en alguna de las compañías que hay en el mercado. El precio nos parecía alto para lo que podríamos usar en Mongolia. Pero en el centro de Mongolia encontramos una tienda de Unitel (la telefonía mongola) donde se podían obtener tarjetas SIM de 10 GB por 20.000 ₮, 5.26 € al cambio, no lo dudamos y adquirimos una tarjeta para el móvil de MdM que luego compartía por wifi a KxK.
Moneda



Idioma

Religión



Festival Naadam



Comidas
En la gran mayoría de los viajes por Mongolia, la comida y la cena están incluidas en el paquete, ya que en lugares tan remotos es casi imposible encontrar un lugar para cenar, sobre todo si no es dentro del campamento. Los nómadas crían ovejas, cabras, vacas, yaks, caballos y camellos, con lo que la dieta mongola se basa en la carne de estos animales. Durante 14 días comimos y cenamos platos basados en carne. Muchas veces no sabíamos si era oveja, yak o caballo, este dilema resultaba por momentos hasta divertido. Estos platos son muy grasientos, ya que además usan la propia grasa del animal para cocinar. Esta dieta hipercalórica es adecuada para sobrevivir a temperaturas tan gélidas en invierno.
La tierra mongola no es adecuada para cultivar vegetales, ya que durante cuatro meses permanece congelada y gran parte es una tierra árida. Las hortalizas escasean y tienen un precio elevado en los mercados. Un refran mongol dice que la carne es para las personas y las verduras para los animales. A los turistas al menos todos los platos de carne los acompañaban con verduras.



Con la leche de los diferentes animales mongoles elaboran innumerables productos lácteos, como quesos, yogures, kéfires y hasta licores. La bebida nacional es el airag, leche fermentada de yegua que tiene cierto grado de alcohol. Si se destila, se obtiene un licor de alta graduación alcohólica. La bebida más popular es el Süütei Tsai, un té salado.
Tuvimos oportunidad de visitar un par de gers donde nos ofrecieron varios productos lacteos y pudimos degustar una gigantesca cazuela de oveja vieja muy sabrosa y contundente.



Electricidad – Enchufes
No debemos preocuparnos por los enchufes de Mongolia, se utilizan los mismos que en España. El voltaje de la red eléctrica es 220 voltios y con una frecuencia de 50 Hz. Debemos tener en cuenta que en muchos campamentos de Gers suele haber cortes del suministro eléctrico y la tensión suele tener fluctuaciones, con lo que nos costará más cargar nuestros aparatos eléctricos. Cada ger dispone de un enchufe doble para cargar los aparatos.
Libros y peliculas Recomendadas

