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Completa guía para viajar a Mongolia

Mongolia es un país muy desconocido en nuestro entorno, pero aquellos que amen la naturaleza encontrarán en este país un destino imprescindible. En Mongolia descubriremos vastas praderas, imponentes montañas, enormes desiertos y una cultura nómada única. Hemos preparado una completa guía para viajar a Mongolia, donde hemos tratado diferentes aspectos que facilitarán al viajero su próximo viaje, desde como preparar el viaje hasta los aspectos más variados de la cultura mongola.

Primeros conocimientos de Mongolia

Mongolia es un país vasto y sin salida al mar, enclavado entre Rusia y China, dos naciones que han ejercido una profunda influencia a lo largo de su historia. Aunque su extensión territorial es tres veces mayor que la de España, su población apenas alcanza los 3.3 millones de habitantes, convirtiéndolo en uno de los países menos densamente poblados del mundo. Curiosamente la mitad de esta población reside en la capital, Ulán Bator.

A día de hoy, una gran parte de la sociedad mongola aún mantiene un estilo de vida nómada o seminómada, caracterizado por vivir en gers (yurtas) y dedicarse al pastoreo de ganado. Esta forma de vida, arraigada en su identidad y costumbres milenarias, implica el traslado constante en busca de los mejores pastos para su ganado. Los gers son fácilmente desmontables, lo que les permiten moverse sin dificultad. Sin embargo, la vida nómada se enfrenta a desafíos como el clima extremo y la influencia creciente de la tecnología, lo que ha llevado a un aumento en el éxodo hacia la capital en busca de una vida más cómoda. Se dice que anualmente más de 20.000 mongoles dejan de ser nómadas.

Los mongoles sienten un profundo orgullo por su rica historia, especialmente por el poderoso Imperio Mongol de Genghis Khan, que dominó vastas extensiones de Asia hasta Europa. Tras la fragmentación del imperio, Mongolia pasó por un período de declive y estuvo bajo el dominio del Imperio Chino durante siglos. En el siglo XX, Mongolia se convirtió en una república socialista bajo la influencia de la Unión Soviética. Sin embargo, desde 1990 el país ha transitado hacia una democracia .

Visados

ACTUALIZACIÓN IMPORTANTE: Con el fin de impulsar la llegada del turismo, 34 países entre los que se encuentra España, no necesitan ningún tipo de visado para entrar en Mongolia. Esta medida es temporal, entró en vigor el 1 de enero del 2023 y en principio es válido hasta final del 2025. Esto ha impulsado muchísimo la llegada surcoreanos, ya que a Ulan Bator llegan 6 aviones llenos de turistas de este país, cada día en verano. Este permiso es solo con fines turísticos y tiene una validez de 30 días. Para viajes de mayor duración u otro motivo no turístico hay que ponerse en contacto con la Embajada de Mongolia en París.

El pasaporte debe tener una validez superior a  6 meses y dos páginas en blanco.

Como Llegar a Mongolia

La gran mayoría de viajeros que llegan a Mongolia lo hacen en avión, siendo Ulan Bator la puerta de entrada. Por tierra hay dos pasos fronterizos con China y otros dos con Rusia. También se puede llegar en el tren Transmongoliano que conecta Moscú con Pekín.

El nuevo aeropuerto internacional de Chinggis Khaan (UBN) se sitúa a 52 km, ha sido inaugurado recientemente y adecuado para recibir más vuelos internacionales. Desde Europa la opción más sencilla es volar desde Estambul, pero no operan vuelos todos los días de la semana.  Otra opción puede ser MIAT Mongolian Airlines, la aerolínea nacional de Mongolia que vuela desde Frankfurt. Desde Asia hay más opciones para llegar a Mongolia en avión, ya que hay vuelos de diferentes países como China, Corea, Japón, Tailandia o Vietnam

Como moverse por Mongolia

Olvídate del transporte público en Mongolia. La gran extensión del país y la nula infraestructura hacen inviable su uso. La mejor forma de recorrer Mongolia es hacer un roadtrip en furgoneta UAZ con chófer local. Para ahorrar algo de tiempo, se pueden realizar algunos traslados en vuelo interno desde Ulán Bator hasta Dalanzadgad en el sur o Mörön en el norte.

Por ejemplo, nosotros partimos de la capital y el primer desplazamiento lo realizamos en un tren nocturno del mítico Transiberiano. Siempre ha sido nuestro sueño recorrer el Transiberiano pero no es posible debido a la situación actual en Rusia. Por eso nos emocionó mucho comenzar el viaje en este medio de transporte.

En los 14 días siguientes, recorrimos casi 2.000 km por pistas o fuera de pista en una antigua furgoneta rusa UAZ de los años 70, con una ruda tracción 4×4, sin amortiguacion, asientos durisimos, sin cinturón de seguridad y con gran cosumo de gasolina, 20 litros/100km. Es el medio de transporte más habitual en este tipo de viaje, ya que es un vehículo barato que transita por cualquier tipo de superficie y condición meteorológica.

A lo largo de este tiempo, sufrimos incontables averías mecánicas que afectaron nuestro viaje. Sin embargo, nuestros chóferes demostraron su arte e ingenio como mecánicos. Tenemos innumerables anécdotas, pero podríamos resumir diciendo que cambiamos el nombre de nuestras furgonetas y ahora son DesgUAZe y el chófer McGyver.

Después de numerosos infortunios mecánicos en nuestras UAZ, tuvimos la oportunidad de probar durante dos días la experiencia de recorrer Mongolia en modernos Lexus 4×4. Fueron dos trayectos muy confortables en este vehículo, pero la emoción y autenticidad de recorrer Mongolia en una vieja UAZ fueron uno de los puntos claves del viaje.

Tuvimos que ascender puertos de montaña por caminos de tierra, atravesar vastas estepas, transitar por áridos desiertos pedregosos, cruzar ríos caudalosos, afrontar terrenos embarrados, superar tramos pedregosos y sortear innumerables baches. Por las praderas y las estepas cada conductor buscaba la mejor trazada, ya que después de las lluvias circular por las roderas se hacía muy dificultoso. Era mejor buscar una nueva trazada. Había momentos en que las otras UAZ circulaban paralelas a nosotros pero a casi 2 km de distancia. Pero para estos choferes experimentados no era ningún problema encontrar la orientación adecuada. En los pocos kilómetros de asfalto que vimos, muchas veces el ganado se hacía dueño del tránsito. Es toda una experiencia circular por Mongolia. En cada momento nuestras UAZ lo daban todo pero no sabíamos cuánto tiempo íbamos a tardar en sufrir el siguiente infortunio.

El viaje en las furgonetas UAZ es muy duro, no recomendamos esta opción para personas que sufran de la espalda y aquellos que no soportan pasar muchas horas metidos en un vehiculo

 

Ruta Realizada

Croquis de nuestra ruta

Mapa con las localizaciones que visitamos durante el viaje

Alojamientos

Durante nuestro viaje a Mongolia, solo nos alojamos en hoteles en Ulan Bator la primera y última noche del viaje. El resto de las noches nos alojamos en campamentos turísticos formados por yurtas, que en Mongolia son conocidas como gers.

Los gers son unas tiendas de acampada grandes, al estilo de las que usan los nómadas, donde los viajeros disponen de dos o tres pequeñas camas acondicionadas con sábanas y edredones. En la mitad norte del país, incluso en agosto, la temperatura baja mucho por la noche. En el centro del ger hay una estufa que los miembros del campamento encienden cada noche y mañana. Para alimentar este fuego, tenemos una caja de leña. La madera, parecida al pino, prende mucho y rápido, calentando rápidamente la habitación. Sin embargo, se consume tan rápido como se ha prendido, por lo que a mitad de noche tocará abrigarse bien con la manta.

Los baños y duchas son comunes y están situados en edificios contiguos. Todos ellos estaban limpísimos y con los encargados siempre atentos para mantenerlos lo más limpios posible. Todos los campamentos disponen de restaurante donde nos sirven los desayunos y cenas.

Es sorprendente cómo en lugares inhóspitos con difícil acceso encontramos campamentos perfectamente equipados, incluso con cervezas para cenar. Aunque a veces no estén suficientemente frías, hay que entender que la electricidad de los campamentos depende de generadores que generalmente funcionan en un horario reducido.

Vacunas – Sanidad

No hay ninguna vacuna obligatoria, pero se recomienda estar vacunado del tétano, poliomielitis, fiebre tifoidea y hepatitis A. Recordamos pedir cita en Vacunación Internacional para aclarar cualquier tipo de duda, tened en cuenta que es muy complicado obtener estas citas por lo que hay que reservarlas lo antes posible.
La sanidad y los medicamentos son muy limitados fuera de las principales ciudades. El viaje a Mongolia es tremendamente rural, muy alejados de cualquier hospital o farmacia donde poder comprar medicamentos. Nuestro gran temor en este viaje era tener algun accidente o importuno en algún lugar inhóspito, ya que sabíamos que sería muy difícil llegar a cualquier punto donde nos pudieran atender mínimamente. En otros países hemos tenido que usar servicios médicos y hemos podido llegar a los mismos en un breve espacio de tiempo, algo impensable en Mongolia.
Como en todo viaje al extranjero recomendamos llevar un botiquín completo con analgésicos, antibióticos, antisépticos, antihistamínicos, antidiarreicos, repelente para insectos, vendas, tiritas, esparadrapo, tijeras, pinzas y termómetro.  Si fuera necesario comprar alguna medicina en Mongolia, debemos saber que la gran mayoría llegan de Rusia y China, y los prospectos difícilmente podremos entenderlos.

La atención médica es desigual según los centros, pudiendo ser precaria en zonas rurales. La sanidad no es gratuita y las facturas médicas pueden ser elevadas. Es altamente recomendable contar con un seguro de viaje que cubra la asistencia sanitaria durante la estancia, hospitalización y repatriación. En caso de estar bajo tratamiento médico, se recomienda llevar la medicación necesaria para la estancia en Mongolia. No todas las medicinas occidentales están disponibles en Mongolia.

Recomendamos viajar con un buen seguro que nos cubra una atención médica durante nuestra estancia en Mongolia o una posible repatriación. Por ser lector de Pasaporte a Wonderland puedes obtener un descuento del 5% en tu próximo seguro con IATI, clica en el banner

Clima – Cuando viajar

El clima de Mongolia se puede considerar como continental extremo, experimentando grandes variaciones térmicas entre el invierno y el verano. Los inviernos suelen ser muy largos y secos, mientras que los veranos son cortos y calurosos, marcando la época de lluvias.

Durante el invierno, toda Mongolia se ve afectada por el Anticiclón de Siberia, lo que provoca un desplome de los termómetros hasta alcanzar los -45 ºC. Si a esta temperatura gélida le sumamos el fuerte aire frío proveniente de Siberia, la sensación térmica es brutal. Curiosamente, los nómadas nos contaban que durante el invierno trasladan el ganado a las montañas, a alturas mayores que las estepas, ya que las temperaturas son más altas debido al fenómeno de inversión térmica y además estan protegidos del viento siberiano.

Ulan Bator es la capital con la temperatura media más baja del mundo, alcanzando los -0.8 ºC, y en invierno, la temperatura normal suele rondar los -30 ºC. En estos últimos meses, una de nuestras distracciones ha sido preguntarle a Alexa: «Alexa, ¿qué temperatura hace en Ulan Bator?«. Os invitamos a que lo probéis, especialmente en invierno.

En verano, especialmente en el sur, es muy probable que se superen los 40 ºC, pero dado que Mongolia se encuentra a gran altura, a más de 1.350 metros, las temperaturas bajan considerablemente durante las noches. En nuestro viaje en la mitad norte del país, cada noche y cada mañana nos encendían las estufas de nuestras yurtas.

La mejor época para viajar a Mongolia es de mayo a octubre, cuando no hace tanto frío extremo. Sin embargo, entre julio y septiembre es la época de lluvias, y puede haber dificultades en algunas pistas de tierra debido a las precipitaciones. Pero esta lluvia de verano viste de verde los campos y praderas de Mongolia, ofreciendo un espectáculo único.

 

Los mongoles dicen: Mönkh Khökh Tengeriinoron, Mongolia es conocida como «la tierra del cielo azul», ya que ofrece más de 250 días soleados al año.

En Mongolia ocurre un fenómeno que no se da en ningún otro lugar del planeta, conocido como Dzud, que significa «muerte blanca» en mongol. Tras veranos secos y calurosos, donde el viento seca la hierba y el ganado no engorda lo suficiente, llegan los inviernos gélidos donde el ganado no puede pastar. Estas condiciones extremas provocan la muerte del ganado por hambre y/o frío. El Dzud solía ser un fenómeno cíclico que se repetía cada 5 años aproximadamente, pero hoy en día, con el cambio climático, el Dzud es más habitual. Cada invierno mueren en estas condiciones entre 700.000 y 1.1 millones de cabezas de ganado. Muchas familias llegan a perder todo su ganado, que es su única posesión, lo que las obliga a abandonar de forma drástica la vida nómada.

Gráfica de temperaturas máximas – mínimas y precipitaciones en Ulan Bator

Seguridad

Mongolia es un país seguro y la situación política del país es estable. Pero aun así debemos estar atentos cuando estemos en los mercados o medios de transporte, debemos vigilar nuestras pertenencias. En Ulan Bator y en especial en la época del Festival Naadam, es posible encontrarse con carteristas y personas amantes de lo ajeno. Debemos prestar la misma atención que le prestamos a nuestras pertenencias en nuestro día a día.

Comunicaciones

Cuando salimos de casa y llegamos a un hotel, lo primero que pedimos es la clave del wifi. Olvídate del wifi en Mongolia, solo pudimos obtener wifi en tres lugares en todo nuestro viaje: en el hotel de Ulan Bator, en el museo Chigiis Khan de UB y en un restaurante de Mörön. Además, sabíamos que la cobertura telefónica en este inmenso país es muy limitada, veníamos concienciados a estar incomunicados.

Habíamos barajado la posibilidad de adquirir previamente una SIM internacional en alguna de las compañías que hay en el mercado. El precio nos parecía alto para lo que podríamos usar en Mongolia. Pero en el centro de Mongolia encontramos una tienda de Unitel (la telefonía mongola) donde se podían obtener tarjetas SIM de 10 GB por 20.000 ₮, 5.26 € al cambio, no lo dudamos y adquirimos una tarjeta para el móvil de MdM que luego compartía por wifi a KxK.

Moneda

La moneda de Mongolia se denomina Tögrög o Tugrik, siendo esta última la denominación más conocida; en mongol, significa «redondo». El símbolo del Tugrik es ₮, aunque en carteles suele abreviarse como Tуг. El Tugrik se introdujo en Mongolia en 1925, durante la época de influencia soviética, inicialmente equiparándolo al Rublo ruso.

En agosto de 2023, el cambio oficial era de 1 € = 3.800 ₮. Para conocer el cambio actual de la moneda mongola, puedes visitar la web de xe.com.

En la actualidad, no existen monedas en Mongolia; los billetes oscilan entre 10 y 20.000, equivaliendo en euros a un rango de 0.002 a 5.26. Sin embargo, es relevante destacar que el billete más grande que encontramos en el país era de 10.000 ₮, lo que al cambio representaba 2.63 €. Durante las dos semanas que estuvimos en Mongolia, cambiamos cada uno 125 € y como suele suceder en otros países asiáticos, nos sentimos millonarios con la abundancia de billetes que obtuvimos al cambio. Viajamos en régimen de pensión completa, algo común en Mongolia, lo que redujo significativamente los gastos diarios. Durante el viaje los gastos basicamente fueron en  cervezas, alguna fruta de los mercados o algo de los supermercados para calmar el estómago. Reconocemos que cambiamos más dinero del necesario y  el último día en Ulan Bator, tuvimos que gastar todo el dinero que nos sobraba en recuerdos.

En el anverso de los billetes, se aprecia la imagen de dos héroes nacionales, Genghis Khan o Damdin Sükhbaata. En el reverso, se representan los símbolos nacionales: los caballos salvajes, las yurtas y los templos budistas.

Idioma

El idioma oficial de Mongolia es el mongol, aunque también se habla chino y ruso en algunas zonas del país. Fuera de la capital, es poco común encontrar personas que hablen inglés, excepto por el personal de recepción en los campamentos, aunque el resto del personal generalmente no lo domina. Durante el viaje, el contacto con la gente local es limitado, a excepción de algunas interacciones en tiendas de pueblo o durante visitas a gers, donde la comunicación se basa en gestos y sonrisas, utilizando un lenguaje universal del mimo.

Antiguamente, el mongol se escribía utilizando el alfabeto tradicional basado en el alfabeto uigur que data del siglo XIII. Las letras se escribían de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo. En 1940, el alfabeto cirílico fue adoptado como sistema de escritura, influenciado por el régimen soviético, que promovía su uso como símbolo de la unidad internacionalista del movimiento comunista. Actualmente, el gobierno de Mongolia está trabajando en un plan para revitalizar el alfabeto mongol tradicional, y se prevé que para el año 2030, solo este último sea oficialmente reconocido.

República Popular Mongola escrito en mongol tradiconal y en cirilico

Religión

Históricamente, en Mongolia se ha practicado el chamanismo mongol, también conocido como Tengrismo, que se basa en el culto a los espíritus de la naturaleza y a un dios del cielo llamado Tengri. Esta religión está estrechamente relacionada con el estilo de vida nómada y sigue siendo una importante fuente de identidad cultural para muchos mongoles, ya que veneran conexión con la tierra y sus antepasados.

El budismo tibetano llegó a Mongolia a finales del siglo XIII, principalmente debido a la influencia de la dinastía Yuan y en la actualidad la gran mayoría de los mongoles lo profesa. Durante la era soviética, Mongolia experimentó una intensa represión religiosa. El régimen comunista promovió políticas ateas y buscó suprimir la influencia de las instituciones religiosas en la sociedad. Cientos de monasterios budistas fueron cerrados y destruidos,y miles de monjes y líderes religiosos fueron arrestados, torturados, ejecutados o enviados a cárceles en Siberia. Se prohibió la enseñanza religiosa en las escuelas y se llevó a cabo una campaña de propaganda para desacreditar la religión y promover el ateísmo.

Tras la caída del comunismo en 1990, la religión ha experimentado un resurgimiento en Mongolia: muchos monasterios han sido restaurados y reabiertos, el número de monjes ha aumentado significativamente y el budismo ha experimentado un crecimiento notable en popularidad, aunque aún no ha alcanzado las cotas previas a la era soviética.

Festival Naadam

Cada año alrededor del 11 de julio, fecha de la fiesta nacional, se lleva a cabo el festival Naadam, conocido como los «Juegos de los Hombres» en mongol, siendo la celebración más importante para el pueblo mongol. El Naadam ha sido reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO y consiste en competiciones deportivas de tiro con arco, carreras de caballos y lucha, actividades estrechamente ligadas a la época del Imperio Mongol y la vida nómada. En estos juego los participantes deben mostrar su fuerza, habilidad y destreza, valores principales del pueblo mongol.

Durante este festival, se organizan innumerables viajes desde diferentes países, convirtiéndolo en el período de mayor afluencia turística en Mongolia. El festival Naadam de 2024 se llevará a cabo del 11 al 15 de julio. Para aquellos que no puedan asistir en esas fechas, existe la opción del Dashing Naadam, un festival que fue reintroducido en 2015 con el objetivo de atraer más turistas al país. El Dashing Naadam se celebra durante la primera semana de agosto y presenta las mismas competiciones deportivas que el Naadam principal.

Comidas

En la gran mayoría de los viajes por Mongolia, la comida y la cena están incluidas en el paquete, ya que en lugares tan remotos es casi imposible encontrar un lugar para cenar, sobre todo si no es dentro del campamento. Los nómadas crían ovejas, cabras, vacas, yaks, caballos y camellos, con lo que la dieta mongola se basa en la carne de estos animales. Durante 14 días comimos y cenamos platos basados en carne. Muchas veces no sabíamos si era oveja, yak o caballo, este dilema resultaba por momentos hasta divertido. Estos platos son muy grasientos, ya que además usan la propia grasa del animal para cocinar. Esta dieta hipercalórica es adecuada para sobrevivir a temperaturas tan gélidas en invierno.

La tierra mongola  no es adecuada para cultivar vegetales, ya que durante cuatro meses permanece congelada y gran parte es una tierra árida. Las hortalizas escasean y tienen un precio elevado en los mercados. Un refran mongol dice que la carne es para las personas y las verduras para los animales. A los turistas al menos todos los platos de carne los acompañaban con verduras.

Con la leche de los diferentes animales mongoles elaboran innumerables productos lácteos, como quesos, yogures, kéfires y hasta licores. La bebida nacional es el airag, leche fermentada de yegua que tiene cierto grado de alcohol. Si se destila, se obtiene un licor de alta graduación alcohólica. La bebida más popular es el Süütei Tsai, un té salado.

Tuvimos oportunidad de visitar un par de gers donde nos ofrecieron varios productos lacteos y pudimos degustar una gigantesca cazuela de oveja vieja muy sabrosa y contundente.

Electricidad – Enchufes

No debemos preocuparnos por los enchufes de Mongolia, se utilizan los mismos que en España. El voltaje de la red eléctrica es 220 voltios y con una frecuencia de 50 Hz.  Debemos tener en cuenta que en muchos campamentos de Gers suele haber cortes del suministro eléctrico y la tensión suele tener fluctuaciones, con lo que nos costará más cargar nuestros aparatos eléctricos. Cada ger dispone de un enchufe doble para cargar los aparatos.

Libros y peliculas Recomendadas

Antes de emprender cada viaje, nos encanta sumergirnos en la cultura del país al que nos dirigimos, y por lo general, leemos algún libro relacionado. Sin embargo, cuando nos preparamos para viajar a Mongolia, decidimos hacer las cosas de manera diferente: no leímos nada y ni siquiera adquirimos la típica guía de viaje. Sin embargo, al regresar a casa, nos sumergimos con gusto en las páginas de «Adios a Mongolia» de Zigor Aldama, un libro que recomendamos fervientemente a cualquiera que sienta curiosidad por el estilo de vida del pueblo mongol. Aquellos que hayan visitado Mongolia y luego lean este libro se sentirán como acompañantes de Zigor en sus experiencias mongolas, ya que muchas de las anécdotas que relata en la obra las habremos vivido nosotros mismos en ese fascinante país.

Estas eran alguna de la lecturas que nos habian recomendado:
Historia secreta de los mongoles –  Yuan Chao
El imperio mongol – Antonio García Espada
Yeruldelgger. Muertos en la estepa – Ian Manook
Guía de Mongolia- Svetislav Basara

En Legazpi tenemos la suerte de tener el Zine Klub que ofrece una experiencia cinematográfica única cada dos semanas, proyectando películas que rara vez se ven en los circuitos comerciales. Casualmente, la primera película de esta temporada fue «Queso de Cabra y Te con Sal», una película que nos encantó y que nos permitió descubrir el modo de vida de los mongoles. Dirigida por Byambasuren Davaa, una mujer mongola que vive en Alemania, esta película nos transportó a un mundo fascinante. De la misma directora, unos años antes, también disfrutamos mucho de «El Perro Mongol«, otra recomendación que nos llevó a conocer el mundo nómada.

En el 2016, el documental «The Eagle Huntress» se hizo muy popular. En esta película, una niña intenta convertirse en la primera ganadora del popular concurso de caza con águilas en Mongolia. También recomendamos «Le Cavalier Mongol«, en este documental se muestra como en la estepa cada vez se roban más caballos.  Nuestro protagonista intenta recuperar su manada.

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